Poza Rica, Ver. – Ni el gobierno federal ni el estatal han mostrado interés en la aplicación de estrategias para contener el letal virus que está destruyendo las parcelas de cítricos en la zona norte de la entidad, señalaron productores que desde hace más de dos décadas han exigido atención a esta problemática.
Ernesto Paredes y Javier Baltazar, mencionaron que han acudido en varias ocasiones al gobierno estatal en busca de apoyo para abordar la situación, pero no han recibido respuesta.
Tan solo en la zona de Papantla, Cazones, Tihuatlán y Tuxpan, la presencia del Huanglongbing o Dragón Amarillo, la plaga ha arrasado con cientos de parcelas, pero los productores ya no saben a quién recurrir, pues no cuentan con ningún tipo de apoyo.
Señalan que se trata de una de las principales plagas transfronterizas identificadas en América Latina y el Caribe, considerada como la enfermedad más grave de la citricultura.
«Sabemos que es una bacteria que se propaga a través de insectos vectores y lo más preocupante es que, una vez infectada la planta, toda la parcela ya no tiene salvación, lo que provoca pérdidas económicas inevitables.
Actualmente, Veracruz corre el serio riesgo de perder por completo su producción citrícola, pues no se ha tomado ninguna medida durante los últimos diez años para combatir la enfermedad. Esta ha avanzado y ahora los riesgos son aún mayores», explicaron.
El impacto se refleja en la reducción de la producción y la poca que se logra obtener es de baja calidad, lo que paraliza a las empresas empacadoras y, en consecuencia, genera un efecto dominó que afecta a la economía regional.















