Cierran comercios a mitad del año

Decenas de locales en oferta, entre ellos el que ocupaba Banco HSBC, que se fue hace 16 meses.

Hipólito Moreno Tapia

Álamo, Ver.– A mitad de año, decenas de locales y negocios en Álamo han cerrado sus puertas. El fenómeno coincide con el periodo crítico por inactividad en la cosecha de naranja Valencia, la principal de la región, lo que deja sin ingresos a productores y comerciantes vinculados al corredor agrícola.

Cierran comercios a mitad del año

A esto se suma la presión del pago de impuestos, nóminas, servicios y, sobre todo, rentas elevadas en la zona centro, que en ocasiones alcanzan entre 20,000 y 30,000 pesos mensuales, imposibles de sostener para los pequeños negocios.

Un caso representativo es el local ubicado en la esquina de Bucareli y Emilio Carranza, en el corazón citadino, que lleva 16 meses desocupado tras el cierre de la sucursal de HSBC, que, tras 25 años, suspendió labores en marzo de 2024 y dejó su inmueble disponible para renta. Este retiro reflejó para muchos alamenses la contracción económica y la dificultad de absorber altos costos operativos.

Cierran comercios a mitad del año

Comerciantes afectados describen la situación como “agotadora”, especialmente para giros pequeños que dependen del flujo constante de clientes. Un locatario del centro señaló que muchos han optado por rentar únicamente cuando hay garantía de ventas suficientes para cubrir el gasto.

En contraste, han prosperado nuevas inversiones en terrenos adquiridos por los propios empresarios. Una sucursal de Más Ferre y una de AutoZone se establecieron en la orilla de la carretera federal, mientras que la cadena 3B abrió varios puntos en la periferia y próximamente entrará en operación un cine en la zona centro. En todos estos casos, se afirma, los empresarios compraron el terreno en lugar de rentarlo, lo que les permite reducir costos a largo plazo y evitar la presión de las rentas comerciales.

Cierran comercios a mitad del año

En resumen, empresarios y comerciantes destacan la necesidad de apoyar a los pequeños giros con políticas públicas que incentiven rentas más accesibles, además de esquemas alternativos que eviten el éxodo de negocios tradicionales hacia la periferia.

“Las nuevas tiendas, como las 3B, van creciendo, pero fuera de la zona centro o de plano se van a las comunidades cercanas, como Pueblo Nuevo y Estero del Ídolo, donde probablemente encuentran espacios menos caros y ven una buena clientela”, resumió un comerciante.