Por KATTIA VERA
POZA RICA, VER.- A casi dos meses de la inundación que afectó a la ciudad, automóviles continúan varados en pozos petroleros y zonas encharcadas, donde además se han comenzado a acumular desechos, convirtiendo estos espacios en focos de infección y en un basurero clandestino. La situación ha generado preocupación entre vecinos y automovilistas, quienes aseguran que la problemática ha ido en aumento sin que exista una solución visible.
La inundación dejó cientos de vehículos atrapados en calles, arroyos, pozos petroleros, escuelas e incluso patios de viviendas. Muchos propietarios denuncian que no han podido recuperar sus unidades porque las autoridades les han restringido el acceso a las áreas afectadas, argumentando que continúa la limpieza en las colonias más dañadas.
De acuerdo con los afectados, la principal razón para impedir la salida de los automóviles es evitar que el lodo acumulado en ellos vuelva a las calles, lo que podría generar nuevas afectaciones y posibles riesgos sanitarios por la presencia de residuos insalubres. Sin embargo, esta medida ha generado molestia entre quienes necesitan retirar sus vehículos, ya inservibles en muchos casos.
“No nos dejan sacarlos, dicen que es para evitar que el lodo nuevamente se acumule en las calles, que apenas están limpiando. Lo tenemos que vender directo con el chatarrero porque quedó inservible y no lo podemos traer acá”, expresaron vecinos de la colonia Ignacio de la Llave.
Los automovilistas piden que las autoridades establezcan un mecanismo para permitir la recuperación de las unidades sin afectar las labores de limpieza, ya que el abandono prolongado de los vehículos solo agudiza el problema y aumenta el riesgo de infecciones.
