Por Paulo Ruiz Vargas
Foto: Kattia Vera
En el camino al Parque de las Américas se han formado grietas, hundimientos y deslaves que han borrado las banquetas en gran parte del recorrido, además de que en esa zona se forman basureros clandestinos, al arrojar bolsas de basura ya que tampoco existen botes de basura por ningún sitio.
Incluso hay partes donde hay reparaciones de tuberías de agua abiertas que provocan que montículos de tierra estorben el paso.
Además, en mucho tiempo ningún gobierno colocó pintura de señaléticas en toda esta calle que conduce a uno de los sitios más emblemáticos de la ciudad, que guarda historias en torno a este cerro, del que todo pozarricense conoce tal vez más de una historia.
El parque fue creado en 1957, a 120 metros de altura en el Cerro del Abuelo, en el centro de la ciudad, el Parque de las Américas ha sido un ícono de Poza Rica, hoy recibe a quienes gustan de admirar una bella postal de la ciudad.
Sin embargo, este punto no tuvo la relevancia necesaria a lo largo de los últimos años en materia turística, a la fecha no hay recorridos, salvo aquellos grupos que ciclistas realizan, y solo ha quedado como un punto de reunión familiar para las familias por las tardes.
Llegar a este lugar es admirar a Poza Rica desde otra perspectiva, desde la grandeza de su industria e infraestructura, pero también ver el abandono que existe en este acceso, ya que los hundimientos, grietas y deslaves son constantes durante toda esta ruta.
Ciudadanos arrojan basura, falta iluminación y no hay ni siquiera señalamientos de cómo llegar a este punto, por lo que si algún visitante quiere llegar a este mirador se le puede complicar.
Además se ha perdido su vista ante el crecimiento de la mancha urbana y la construcción de edificios, por lo que vecinos de esta zona opinan que construir una asta para una bandera monumental no sería descabellado y atraería a más personas.
UN POCO DE HISTORIA
El Parque de las Américas fue inaugurado el 16 de Septiembre de 1957, durante la gestión del presidente municipal Pedro Vivanco García, día en que el lábaro patrio nacional junto a las de países del continente ondeó en lo más alto del Cerro del Abuelo, de acuerdo a la bibliografía de la colección Por la Senda del Recuerdo del historiador José Luis Rodríguez Badillo.
Su nombre guarda incertidumbre y curiosidad, ya que existen 2 versiones vinculadas sobre su origen y que no convergen entre sí, ya que ambas tienen mucho sentido; la más añeja se remonta a los días de la lucha laboral del sindicato de empleados y trabajadores de la compañía El Águila, cuando en 1934 uno de los líderes ofreció la casa de su abuelito que vivía en la falda del cerro para las reuniones.
Aunque la cuesta era fatigosa el lugar ofrecía garantías para no ser descubiertos, de tal forma que posteriormente la clave para citarse a conspirar era decir, nos vemos en el Cerro del Abuelo, y con el tiempo más gente lo fue conociendo de esta manera.
La otra versión data del 14 de octubre de 1951, cuando el veracruzano Adolfo Tomás Ruiz Cortines rindió la protesta como candidato a la presidencia de México. En su visita de campaña a esta ciudad, los trabajadores petroleros para darle la bienvenida mandaron a pintar varios óleos de su rostro para patentizarle sus simpatías, uno lo colocaron en la cúspide del cerro y otro en la marquesina del mercado Poza Rica.
Varias personas que no sabían de política preguntaban sobre quien era, y con picardía otros decían: “el abuelo”, pues Don Adolfo ya era un hombre de 62 años y su cara denotaba arrugas y cierta vejez.
En el año de 1983, el alcalde Humberto Torres Mendoza lanzó una convocatoria para crear el escudo de la ciudad, el ganador fue Don Emilio Salgado Zubiaga, quien afortunadamente dejó plasmado el perfil del Cerro del Abuelo y el Parque de las Américas con las banderas ondeando.
Actualmente es una zona poblada, pero en 1961 se instaló un área con juegos mecánicos infantiles; pero fue hasta la gestión municipal de Guadalupe Velázquez cuando este centro tuvo una remodelación significativa, para convertirlo en un mirador para observar esta gran ciudad.
