Tihuatlán, Ver. – La falta de capacidad en el cementerio Municipal San Judas Tadeo, podría ser un factor determinante en caso de presentarse un brote extremo de COVID-19, ya que este se encuentra sin espacios libres, al 98%, por lo que, en caso de necesitar realizar varias inhumaciones a la vez, los familiares de los deudos tendrían que buscar otras opciones.

En Tihuatlán existen dos cementerios y uno en desuso, que pertenecen al municipio, el primero es el que se encuentra en la cabecera y el segundo en la localidad de Totolapa en el sector 5, el cual solo tienen el 20% de su ocupación, mientras que el antiguo no tiene ni un espacio, incluso han sido ocupados los pasillos y en algunos lugares existen más de tres cuerpos acomodados.

En cuanto a los que se encuentran en las comunidades son alrededor de 61, pero la mayoría se mantiene alrededor del 60 y 70% de su capacidad, aunque las autoridades auxiliares de estos poblados han externado que no dejaran que se lleven a cabo esta clase de acciones, pues temen que un posible contagio se pudiera presentar.

De acuerdo con la regidora comisionada en el área, Yazmin Gómez Ramírez, indico que el estado les ha solicitado una estadística en cuanto a los panteones con los que cuenta el municipio, así como a las áreas que se tienen disponibles e incluso si se cuenta con algún crematorio, ya que un de las medidas podría ser la incineración de cuerpos.

Esta solicitud ha causado mayor incertidumbre entre los agentes y sub agentes municipales, quienes han destacado que esto podría representar un problema para ellos, además de que las personas que viven en estos lugares no cuentan con los recursos suficientes para pagar una cremación.

Por ALF