Rocío Nahle es contundente: no tiene la intención de sentarse ni de aceptar a los Yunes, padre e hijo, quienes ejercieron violencia política en su contra durante la campaña de 2024, en el movimiento de Morena, al que considera un «movimiento de movimientos».
«Yo en Veracruz soy un referente para las veracruzanas, y no puedo normalizar la violencia política, porque tengo que dar el ejemplo a las mujeres. No me voy a sentar con ellos, pero tampoco voy a insistir en el tema. No puedo permitir que se normalice la violencia contra las mujeres en ningún momento», declaró Nahle en una entrevista para el programa Los Periodistas, transmitido en el canal de YouTube al Aire.
La Gobernadora de Veracruz aclaró que su decisión de mantenerse alejada de los Yunes no responde a motivos personales o políticos, sino a un principio de convicciones. «La violencia no debe ser normalizada bajo ningún concepto, por eso no me siento con ellos. No es un tema personal ni político, es una cuestión de principios. Yo tengo dos hijas y debo enseñarles con el ejemplo», enfatizó.
Recientemente, han surgido interrogantes dentro de las bases sobre los acuerdos alcanzados con los Yunes en el Senado, relacionados con su apoyo a la Reforma Judicial y otras iniciativas del Congreso. También se ha cuestionado la contratación de Jorge Luis Lavalle Maury, exsenador panista acusado y encarcelado por recibir sobornos de Odebrecht para aprobar la Reforma Energética de Peña Nieto, como titular de la Secretaría de Desarrollo Económico en el gobierno de Layda Sansores, Gobernadora de Campeche.
Rocío Nahle dejó en claro que no mantiene contacto con los Yunes, a pesar de que la dirigencia de Morena ha abierto las puertas a estas figuras. Aseguró que, en Veracruz, la voz del pueblo es la que manda y que respeta esa decisión. «No los veo participando en actividades de Morena en Veracruz. Morena no es un partido de cúpula, es un movimiento donde el que manda es el pueblo. Solo hay que venir a Veracruz para escuchar que las bases, la militancia y la gente están de acuerdo. Yo obedezco al pueblo», subrayó.
La Gobernadora expresó que respeta las decisiones tomadas por su partido, pero aclaró que en Veracruz la situación es distinta y existe un rechazo claro hacia Miguel Ángel Yunes Linares y Miguel Ángel Yunes Márquez, quienes tienen un historial vinculado a la corrupción.
«Si en México se acercan a Morena, qué bueno. Si han votado a favor de las reformas, qué bueno, y qué bueno que hayan apoyado las propuestas de la Presidenta, porque eso ya se lo debían al pueblo de México y de Veracruz. Es lo mínimo que debían hacer. Yo respeto a los compañeros, ellos tienen que hacer su trabajo en el Legislativo, buscar los votos y lograr la mayoría para avanzar en las reformas. Pero el tema electoral en Veracruz es otra cosa, no es un tema de cúpulas, ni es lo que diga Rocío Nahle», comentó.
Nahle reiteró que, aunque es parte de Morena, su enfoque principal está en su responsabilidad como Gobernadora de Veracruz. Insistió en que en su estado se respeta la decisión del pueblo, por encima de todo. «No estoy profundamente involucrada en las actividades del partido, ya que mi responsabilidad es como gobernante. No obstante, soy parte del movimiento, y aquí en Veracruz fue el movimiento el que me llevó al triunfo. Se respeta al movimiento, a la militancia y, sobre todo, la decisión del pueblo», señaló.
El Senador panista Miguel Ángel Yunes Márquez, quien ha sido señalado por actos de corrupción, votó a favor de la Reforma Judicial, lo que permitió al oficialismo obtener el respaldo necesario para alcanzar la mayoría calificada y avalar la minuta.
Después de su apoyo a la reforma, Yunes Márquez fue expulsado del Partido Acción Nacional (PAN) y denunció que las acusaciones en su contra son parte de una persecución política.
Sin embargo, el 26 de noviembre, un juez en Veracruz canceló la orden de aprehensión contra Yunes Márquez, quien enfrentaba cargos por uso de documentos falsos, falsedad ante la autoridad y fraude procesal.
Al mismo tiempo, la Fiscalía General de la República (FGR) retiró la solicitud de extradición presentada ante el Gobierno de Estados Unidos, relacionada con presuntos delitos cometidos durante su tiempo como alcalde de Boca del Río, Veracruz.
