Castillo De Teayo, Ver. – El reciente incendio forestal que arrasó dos hectáreas y media de terreno en la periferia de esta localidad despertó la alerta entre la población de la cabecera municipal, algunas de cuyas voces señalaron la necesidad de que el municipio debería contar ya con un cuerpo de bomberos.
Indicaron que, aunque oficialmente la temporada de incendios terminó en la región desde el pasado 30 de junio, las altas temperaturas y la ausencia de lluvias suficientes aún mantienen condiciones propicias para el surgimiento de siniestros que podrían ocasionar daños lamentables.
Apuntaron que la carencia de una brigada especializada en el combate a incendios obliga actualmente a las autoridades a ocupar a elementos de la policía municipal para realizar funciones de apaga fuegos, cuando esos elementos deberían realizar actividades propias de sus comisiones.
Por lo pronto, la conflagración ocurrida la mañana del jueves en un predio particular, localizado con dirección al basurero municipal movilizó a varios de los uniformados al punto del suceso, para coadyuvar en labores de bomberos.
Sin embargo, también fue necesaria la participación de voluntarios (trabajadores del dueño del lugar) y de personal de protección civil para combatir el fuego con extintores y el apoyo de dos pipas para el abastecimiento de agua.
Por fortuna, tras arduas horas de intensa lucha contra las llamas, éstas fueron controladas y apagadas, aunque el saldo fue de varios árboles, arbustos y matorrales quemados, y posiblemente también algunos animales silvestres.
En este contexto, protección civil exhortó a la población a evitar todo tipo de quemas sin las debidas medidas de precaución, pues un incendio sin control no sólo pone en riesgo a la flora y la fauna, sino, incluso, vidas humanas.
Por ello, recomendó no hacer fuego si el día es seco y con mucho viento, y en caso de hacerlo fijar guardarrayas para evitar la propagación de las llamas. Si la fogata se sale de control, se debe de avisar a la autoridad más cercana.

