ÁLAMO, VER.- Al admitir que el cumplimiento correcto de las leyes y el de los usos y costumbres en sus comunidades muchas veces pone a las autoridades auxiliares entre la espada y la pared, el gobierno municipal dijo que para prevenir que agentes y subagentes municipales incurran en delitos, este viernes por la mañana, en Casa de Cultura, continuará la capacitación de estos servidores públicos.

El secretario técnico del Ayuntamiento, José Gabriel Gómez Corrales, informó que en esta ocasión se impartirá el curso denominado “Medios alternativos para la solución de conflictos”, el cual disertará la doctora Itzel Jurado Ortiz, presidente del consejo directivo y representante legal del Centro de Justicia Alternativa.

Después de explicar que dicho centro es una organización no gubernamental reconocida por el Tribunal Superior de Justicia del Estado para resolver conflictos que se presentan entre particulares, sin necesidad de llegar a los tribunales, indicó que este nuevo tema permitirá que dichas autoridades rurales conozcan mejor las leyes para no violentar los derechos humanos.

“Los agentes y subagentes desarrollan de manera natural esta serie de actividades, sólo recibirán técnicas para que tengan la capacidad para intervenir como conciliadores. De esta forma participarán en la impartición de justicia”, precisó.

Detalló que, mediante los medios alternativos de solución de conflictos, las autoridades auxiliares podrán conciliar problemas sencillos entre vecinos o familiares, o incluso casos relacionados con daños u otras situaciones que no ameriten la intervención de otras instancias.

Aceptó que, en muchas ocasiones, sobre en todo en comunidades, indígenas por ejemplo, donde aún imperan los usos y costumbres, los agentes y subagentes suelen ser presionados por los pobladores para actuar contra alguien que haya infringido las reglas del lugar; sin embargo, deben saber que ellos no pueden allanar algún domicilio sólo por detener al infractor, pues incurrirían en delito.

“No queremos que vayan en contra de sus usos y costumbres, algunos de los cuales son buenos porque permiten la cohesión social de la comunidad…pero tampoco que violenten los derechos humanos”, subrayó.

Por ALF