Tuxpan, Ver.- Por doloroso que sea enfrentarse a la realidad, se tiene que aceptar que la esperanza de encontrar vivos a más de cien desaparecidos se va diluyendo conforme avanza el tiempo, pues en algunos casos se trata de personas que fueron vistas por última vez hace diez años, admitieron integrantes del Colectivo María Herrera.
Con una lona llena de rostros y fotografías colgadas al pecho, el grupo, en su mayoría mujeres, ingresó la mañana de este martes al Centro de Readaptación Social (Cereso), como parte de recorridos por penitenciarías en intensa búsqueda.
Maricel Torres Melo, virtual fundadora del grupo, señaló que son 87 familiares que tratan de encontrar indicios del paradero de cien personas, búsqueda que incluye fosas clandestinas.
Recordó que en la víspera ingresaron a los reclusorios de Papantla y Poza Rica, mientras que este martes acudieron al de esta ciudad, acompañados del delegado regional de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Tonatiuh Hernández Sarmiento.
— ¿Hay esperanzas de que aún se les encuentre con vida?
— Es muy difícil y nosotros somos realistas. Es muy difícil por la larga batalla, en mi caso son ya casi 8 años– Señaló en alusión a su hijo Iván Eduardo Castillo Torres, de quien nada se sabe desde el 25 de mayo de 2011.
La búsqueda ha incluido fosas clandestinas, pero en algunos casos las pruebas de ADN son infructuosas por la descomposición de los restos, agregó.
Torres Melo hizo notar que en su mayoría se trata de jóvenes de entre 13 a 20 años, varios de los cuales fueron privados de la libertad y presuntamente de la vida a pesar de que se hayan pagado rescates, casos que, lamentó, siguen ocurriendo.
Asimismo, los integrantes del colectivo están en espera de realizar una segunda búsqueda de restos en el predio La Isla, cerca del puente El Remolino, donde ellos mismos van a «rascar hasta con las propias uñas», añadió a la vez Blanca Ninfa Cruz Nájera.
Ella es otra de las madres, cuyo hijo, Alberto Uriel Pérez Cruz, desapareció el 19 marzo de 2016 junto con Luis Humberto Morales Santiago, presuntamente levantados por elementos de la Policía Municipal de Papantla.
