Tihuatlán, Ver.- Aun cuando las actividades a distancia del sistema nacional educativo continuarán hasta finales del mes de mayo, la emisión de clases virtuales no ha disparado la demanda de los servicios digitales en la biblioteca pública municipal y mucho menos en los cibers de la villa.
Un recorrido por los locales donde se brindan servicios de renta de equipo de cómputo y de Internet permitió constatar cómo hasta el momento ha sido mínima la asistencia de padres de familia para alquilar alguna computadora o para solicitar asesoría en la realización de algún trabajo que los docentes les hayan solicitado a sus hijos.
La respuesta de los encargados de dichos negocios ha sido casi la misma: los padres acuden sólo para imprimir formatos o cuadernillos que los maestros les han enviado por Whatsapp a los alumnos, y con los cuales podrán realizar algunas actividades educativas.
Igual ocurre en la sala de lectura del parque central de la villa, donde durante toda esta cuarentena, según la encargada del lugar, Monserrat Contreras, los servicios digitales han sido casi nulos por parte de madres o padres de familia o por sus hijos.
Como se sabe, el programa nacional Aprende en Casa es consecuencia de la emergencia sanitaria por la enfermedad del coronavirus, y tiene como objetivo principal evitar aglomeraciones en sitios públicos, aunque el modelo emergente dificulta el aprendizaje ante la falta de muchas familias a los servicios de Internet.
