Pobladores salen a pescar tras la crecida de los arroyos, pero se enfrentan a la contaminación: recolectan más desechos que mojarras o huevinas.
Álamo, Ver.- Las recientes lluvias que se registraron en la región provocaron la crecida de varios arroyos, lo que motivó a habitantes de comunidades rurales a salir a pescar, como es tradición. Sin embargo, lo que más han sacado de las aguas no son peces, sino grandes cantidades de basura.
Así lo denunciaron este viernes los señores Juan Miguel Pérez y Constantino Pérez, del ejido La Concepción, junto con Daniel Moreno, del ejido La Providencia. Los tres coincidieron en que, aunque las corrientes suelen facilitar la pesca de mojarras, huevinas y otros peces pequeños, este año la situación es distinta, ya que las redes capturan más desechos que fauna acuática.
“Por cada tres mojarras sacamos como cinco kilos de basura”, expresaron, aunque también señalaron que prefieren ver el lado positivo, al contribuir con la limpieza de los afluentes.
No obstante, lamentaron la falta de conciencia entre algunos pobladores que continúan arrojando desechos —especialmente botellas de plástico y materiales no biodegradables— directamente a los arroyos.
Indicaron que esta práctica no solo afecta la pesca, sino también la salud ambiental de la región, ya que los residuos terminan arrastrados por la corriente hacia el río Pantepec y, desde ahí, al mar, contaminando aún más el ecosistema.
La situación refleja una problemática constante en diversas comunidades, donde persiste la costumbre de dejar basura en las orillas de los arroyos. Ante ello, los vecinos hicieron un llamado a reforzar la cultura del cuidado ambiental y a hacer uso del servicio de recolección de basura en lugar de contaminar los cuerpos de agua.
Mientras tanto, las jornadas de pesca se han convertido también en improvisadas limpiezas, donde lo que más abunda en las redes no son peces, sino el reflejo de un problema ambiental que sigue sin resolverse.
