Alcaldesa niega apoyo a la Iglesia Católica

De última hora, Lilia Arrieta prohíbe de manera arbitraria utilizar la calle trasera de la parroquia para la Fiesta Patronal en honor a Nuestra Señora de los Dolores; protesta comité organizador.

Hipólito Moreno Tapia

Álamo, Ver.- La presidenta municipal Blanca Lilia Arrieta Pardo negó el permiso solicitado por la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores para utilizar la calle Ferrocarril, ubicada en la parte posterior del templo, como sede de los eventos culturales y artísticos previstos del 12 al 15 de septiembre con motivo de la fiesta patronal.

De acuerdo con integrantes del Consejo Parroquial, la solicitud formal fue presentada por escrito desde el 24 de junio ante el Ayuntamiento, en la que se pedía autorización para cerrar temporalmente el tramo de la calle Ferrocarril, entre las avenidas Independencia y Garizurieta.

En ese espacio se contemplaba la instalación de juegos mecánicos, puestos de comida regional, venta de artesanías, así como un templete para presentaciones artísticas y un baile popular en el cierre de los festejos.

Alcaldesa niega apoyo a la Iglesia Católica

A pesar de que la ley establece que toda solicitud por escrito debe recibir una respuesta también por escrito en un plazo no mayor a 40 días, el Ayuntamiento no emitió ninguna contestación formal. Ante la falta de respuesta y tras vencer el plazo legal, los organizadores asumieron que no existía impedimento y comenzaron con los preparativos e instalación de la infraestructura.

Sin embargo, este jueves 11 de septiembre la alcaldesa citó con carácter de urgente a los miembros del consejo parroquial para notificarles a las 8 de la noche que no contaban con autorización para ocupar la vía pública, permitiéndoles únicamente el uso parcial de la calle los días 12 y 13, con la condición de desalojarla de inmediato una vez concluidas esas fechas.

El patronato reiteró que cumplió en tiempo y forma con los trámites y que ya contaba con las anuencias necesarias por parte de Protección Civil y Tránsito Municipal. Pese a ello, la alcaldesa mantuvo su postura y rechazó tajantemente el uso de la calle en las fechas requeridas, obligando a los organizadores a desmontar los juegos y demás instalaciones ya colocadas sobre la vía pública.

Ante esta situación, el párroco Guillermo de Olmos Pérez instruyó trasladar la mañana de este viernes todas las estructuras al patio trasero del templo.

Asimismo, la parroquia informó que, pese a las restricciones impuestas por la presidenta municipal morenista, el programa cultural y religioso se mantendrá sin cambios. Los eventos programados seguirán adelante, aunque con ajustes en el espacio limitado.