El futbolista argentino Néstor Martin Alegre no tuvo tiempo ni de tocar la pelota cuando vio la tarjeta roja a poco de ingresar.

El árbitro sacó la primera amarilla luego que Alegre ingresara apresuradamente, sin que el futbolista remplazado hubiera salido de la cancha.

Por este motivo, el jugador increpó al réferi, probablemente de una manera poco cortés, por lo que vio la segunda amarilla y, en consecuencia, la tarjeta roja. Todo sucedió en tan solo 10 segundos.

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Por ALF