Xalapa, Ver.- Un expediente de escándalos, derroche y golpeteo político acumuló la exsecretaria del Trabajo, Previsión Social y Productividad (STPSP), Guadalupe Lozano Argüelles, durante un año y cuatro meses.
La renuncia de Argüelles Lozano no solo frustra sus propias aspiraciones de contender por la alcaldía de Chicontepec, sino sepulta las pretensiones de su esposo Gonzalo Vicencio Flores por la dirigencia del Comité Ejecutivo de Morena en el estado de Veracruz.
De hecho, trabajadores de la STPSP advierten que el verdadero poder en la Secretaría lo ejerció el propio Gonzalo Vicencio, excandidato a la presidencia municipal de Chicontepec en la elección de 2017.
Con lo anterior, solo queda en la contienda por el partido el extitular de la oficina del Gobernador, Esteban Ramírez Zepeta, para la dirigencia estatal de Morena en el estado de Veracruz.
El desastre que Guadalupe Argüelles desencadenaría en la STPSP de que nunca elaboró un programa de fomento al empleo y se limitó a replicar las políticas de Jóvenes Construyendo el Futuro, lo evidenciaba el propio historial de la exsecretaria del Trabajo.
De hecho, Lozano en dos ocasiones intentó ser diputada federal por el distrito 02, con cabecera en Tantoyuca, por el partido Morena en 2015 y en 2018, siendo derrotada la primera ocasión por el Partido Revolucionario Institucional y en la segunda por Acción Nacional.
