Amaneció el centro infestado de basura

POZA RICA, VER.- La avenida Heriberto Kehoe, una de las principales vialidades del centro de Poza Rica, amaneció este domingo con montones de basura acumulada, lo que generó molestia entre vecinos y comerciantes. Denuncian que la empresa DISCRICAR, responsable de la recolección y que recibe 4 millones de pesos mensuales, no cumple con los horarios ni rutas establecidos, provocando focos de insalubridad y una mala imagen en zonas concurridas.

Las quejas también se extienden a varias colonias de la ciudad, donde los habitantes reportan la falta de recolección puntual y reiteran que, a pesar de los constantes reportes, la situación no mejora. “La basura está tirada desde temprano, nadie ha venido a recogerla”, expresó un ciudadano afectado.

A pesar de los constantes señalamientos que se han hecho en contra de la empresa, que recibe 4 millones de pesos mensuales por el servicio, vecinos y comerciantes denuncian que las unidades recolectoras no pasan en tiempo y forma, provocando que se acumulen los desechos en las banquetas y se dé una mala imagen de la ciudad, especialmente en zonas de alto flujo vehicular y peatonal como el centro.

Las quejas no se limitan al primer cuadro de la ciudad. En distintas colonias de Poza Rica, habitantes han expresado de forma reiterada que Discricar no respeta los horarios ni las rutas establecidas, lo que ha generado focos de insalubridad y preocupación entre las familias.

“La basura está tirada desde temprano, nadie ha venido a recogerla. Ya hemos reportado muchas veces, pero nadie hace nada”, comentó un ciudadano en la avenida Heriberto Kehoe.

A pesar de este escenario, se ha dado a conocer que la empresa Discricar estaría en espera de la aprobación de una concesión por 15 años más en el municipio, situación que ha generado aún más inconformidad entre la población.

Vecinos, comerciantes y líderes de colonias exigen a las autoridades municipales una revisión urgente del contrato actual con la empresa y una evaluación transparente de su desempeño, antes de considerar cualquier renovación o ampliación de concesión.