Álamo, Ver.- Dos impresionantes incendios ocurridos el jueves, despertaron nuevamente la alarma en este municipio ante el riesgo que corre la población de enfrentar conflagraciones mayores debido a la sequía severa que padece toda la zona norte del estado.

En este contexto, la Unidad Municipal de Protección Civil y Bomberos insistió por enésima vez a la ciudadanía abstenerse de arrojar colillas encendidas o de tirar envases de vidrio, así como realizar quemas de basura y agrícolas sin antes haber tomado las medidas preventivas básicas.

Orlando Vázquez Bello, director de la dependencia contraincendio, informó que el primer suceso fue una quema de pastizal ocurrida en Alazán, en los límites de los municipios de Álamo Temapache y Cerro Azul.

Según reportes de vecinos, los hechos se registraron en terrenos del rancho ganadero La Hierbabuena desde las 13:30 horas, frente a la Batería de Petróleos Mexicanos, donde el fuego, avivado por el viento, amenazó por momentos varias viviendas de aquel lugar.

Inicialmente, la conflagración fue atendida por elementos de PC de la ciudad de Cerro Azul y de Potrero del Llano, con apoyo de policías preventivos de ambos municipios, voluntarios de Comisión Nacional de Emergencia (CNE) y personal del 5º Batallón de Ingenieros de Combate.

Sin embargo, ante la dimensión del siniestro, elementos de PC y Bomberos de Álamo acudieron en apoyo, toda vez que las llamas cubrieron por lo menos setenta hectáreas de pastizal y había el riesgo de que arrasara con una mayor superficie.

El combate contra el fuego se prolongó durante más de cuatro horas, hasta que finalmente quedó controlado. La dependencia municipal dijo que se desconocían las causas del suceso y que afortunadamente no hubo personas intoxicadas.

Por la noche, al filo de las 23:00 horas, un incendio arrasó con las instalaciones del Restaurante La Palapa, ubicado en la esquina de calle Niño Perdido y Chapultepec, en la colonia Francisco I. Madero.

Al punto acudieron elementos de PC y Bomberos para sofocar las llamas que alcanzaron varios metros de altura e iluminaron gran parte del sector, aunque al finalizar la lucha contra la lumbre solo quedaron escombros de las palapas que conformaban el local.

Como en el caso de Alazán, las causas del siniestro del negocio de venta de alimentos se desconocen.

Por ALF