PARTE I

Tuxpan, Ver.- Auspiciado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el Instituto de Ecología de Xalapa lleva a cabo un ambicioso proyecto de restauración en zona de manglares, luego de que durante muchos años ha entrado en proceso de degradación, lo que ha provocado mortandad de este tipo de árboles, informó el biólogo Mauricio Hernández Sánchez

En entrevista, mencionó que el proyecto, a cargo de los doctores Jorge López Portillo y Ana Laura Lara, es una estrategia de restauración hidráulica forestal en 100 hectáreas de manglares anexos a la barra costera de la Central Termoeléctrica Adolfo López Mateos, en la Laguna de Tampamachoco, pero aclaró que dicha central no está involucrada.

Recalcó que el objetivo es restaurar precisamente la integridad del ecosistema de manglares en esta zona, ya que existe un área extensa que a lo largo de muchos años ha entrado en proceso de degradación.

Mencionó que, con base a un monitoreo de ocho años, se ha notado que, debido a que la topografía se ha alterado, esta parte afectada quedó aislada y el agua se ha estancado, por lo que en temporada de secas el agua se evapora pero la sal se queda.

“Entonces provoca un proceso de híper salinización en el agua y a la vez, al estar estancada, tiene menos oxígeno y es un proceso gradual que va deteriorando las condiciones para que puedan sobrevivir y puedan regenerarse por sí solos los manglares”.

Apuntó que, luego de varios años de buscar alternativas, la opción que parece más viable es conectar mediante canales esa zona muerta con la laguna, para que haya un intercambio de agua constante, dando como resultado que el área afectada se pueda regenerar por sí sola.

“Pero a la par de los canales que se están haciendo en esta zona muerta, que también se inunda constantemente, también se están haciendo unos montículos de 30 a 40 centímetros de alto, para que, precisamente en la época en la que los árboles de mangle tiran sus propágulos o semillas, estas queden en estos montículos y se esté repoblando de manera natural”.

Además, los montículos que semejan a pequeñas islas, serán en un corto plazo, un atractivo turístico complementario del programa de restauración.

El técnico de campo refirió que el proyecto abarca 100 hectáreas, no todas declaradas zona muerta, aunque sí afectadas o en proceso de degradación.

Por último, mencionó que para estas tareas se tiene apoyo de distintas organizaciones nacionales e internacionales, entre las que se encuentran la Comisión Nacional de Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, la Fundación del Golfo de México, la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, la Comisión Nacional Forestal, todo bajo un proyecto de compensación ambiental para la restauración de manglares en el Golfo de México.

Por ALF