Ante la ola de quejas ciudadanas por abusos y extorsiones cometidas por elementos de la Delegación de Tránsito y Seguridad Vial de esta ciudad, al mando del tuxpeño Víctor Hugo Aguilar Mancha, estos han recurrido a la antigua práctica policial de habilitar “madrinas”, ahora denominados meritorios, pese a que con ello incurren en la ilegalidad.
Pablo N., un conductor cuya identidad se reserva para protegerlo de posibles represalias, relató que el pasado domingo fue abordado por un hombre con uniforme de Tránsito, el cual se presentó como “el oficial Figueroa”. Al exigirle su identificación se negó y recurrió a otro uniformado para que levantara la multa, pero antes le propusieron que entregara 600 pesos “y nos arreglamos”.
El conductor se negó al “arreglo” y exigió que le aplicaran la infracción; lo extraño, señala el quejoso, es que en la boleta solo plasmó los apellidos Molina Juárez, pero estos no aparecen en la nómina oficial de la Dirección General de Tránsito del Estado, de esta ciudad.
Elementos inconformes señalan que Aguilar Mancha se queja de que Jaime Zardoni Herrera, subdirector de Tránsito del Estado, es quien autoriza los meritorios, o “madrinas”, y le exige cuotas a él y a todos los delegados de Tránsito en la entidad, por lo que “tienen que entrarle con su aportación”.

