Las bajas temperaturas inhiben el crecimiento del pasto y, en casos extremos, provocan estrés en el hato, advierten productores
Álamo, Ver.- Las bajas temperaturas de la estación de invierno afectan a la ganadería, principalmente porque se inhibe el crecimiento del pasto, aunado a algunas enfermedades en el hato, señaló el productor Hernán García Sobrevilla.
El presidente de la Asociación Ganadera Local Ejidal de Oriente Temapache, que abarca a 21 comunidades de esa región, expuso que las praderas se resecan con el frío y la ausencia de humedad.
Además, dijo que tienen que vacunar al ganado para la prevención de enfermedades comunes, y que deben estar al pendiente y atentos a cualquier tipo de manifestación veterinaria, pero el frío afecta principalmente porque inhibe la producción de pastos, recalcó.
Apuntó que, ante esta situación, recurren a la cáscara de naranja y caña de maíz para alimentar al ganado, lo que les ayuda a llegar a periodos de mejor crecimiento del pasto.
En esta región, los meses de invierno no representan un frío intenso, como en otras latitudes, donde el ganado se ve afectado por el estrés por frío, ante lo cual deben aclimatarse a prolongados periodos de bajas temperaturas y al viento muy frío, expuso.
García Sobrevilla destacó que la Asociación Ganadera Local Ejidal de Oriente Temapache agrupa a 121 socios de 21 comunidades de dicha región, donde se concentra el 70% de la actividad ganadera del municipio de Álamo Temapache, aseveró.
“Es una zona muy extensa, partiendo desde Potrero del Llano. Tan solo en el ejido Buena Vista Temapache son más de 4 mil hectáreas, a lo que se suman los ejidos de Solís de Allende y Brasilar, dando más de 7 mil 500 hectáreas, con más de 34,000 cabezas de ganado, de acuerdo con el hato registrado en la Unidad de Producción Pecuaria (UPP), que viene siendo el acta de nacimiento de cada ganadero, con el registro de la cantidad de tierras y del ganado en cada potrero”, concluyó.















