La exalcaldesa fue recibida con muestras de rechazo durante evento partidista encabezado por el dirigente estatal de Morena, Esteban Ramírez Zepeta
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- La reaparición pública de la exalcaldesa Lilia Arrieta en un evento masivo en Álamo estuvo marcada por abucheos, luego de que su nombre fuera mencionado durante la Asamblea Informativa de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), encabezada por el dirigente estatal del partido, Esteban Ramírez Zepeta.
Se trató de su primera presencia del año en un acto multitudinario en la ciudad. Días antes, el 9 de enero, asistió a una asamblea similar en Tuxpan, donde su participación pasó prácticamente desapercibida entre la militancia.
Su última aparición pública en Álamo había ocurrido el 31 de diciembre de 2025, cuando aún fungía como presidenta municipal, durante la toma de protesta del nuevo cabildo encabezado por Pepe Arenas. En aquella ocasión, al ser presentada, apenas seis o siete personas respondieron con aplausos, reflejando un ambiente de indiferencia.
El rechazo fue más evidente este viernes en el Auditorio Albergue, cuando Ramírez Zepeta hizo referencia a la coordinación que sostuvo con Arrieta durante la entrega de apoyos a damnificados por las inundaciones. La mención desató de inmediato un abucheo generalizado por parte de los asistentes.
Ante la reacción de la militancia, el dirigente estatal intervino para contener los ánimos y evitar que la protesta escalara. “Espérense compañeros, compañeras…”, expresó, y optó por no volver a mencionar a la exalcaldesa durante su discurso.
Pese al momento incómodo, Lilia Arrieta permaneció en su lugar hasta el final del evento. Al término de la asamblea intentó acercarse al dirigente estatal; entre empujones y el tumulto logró colocarse primero a su espalda y luego a su costado, donde intercambiaron un breve saludo y se tomó una fotografía. Minutos después, Ramírez Zepeta marcó su distancia con la justificación de de continuar atendiendo a la militancia que buscaba saludarlo. La escena fue interpretada como un marcado rechazo de los morenistas hacia Lilia Arrieta, quien vive en pleno el ocaso político, salvo que Ramírez Zepeta decidiera arriesgarse a premiarla con una diputación plurinominal, como se ha especulado.















