Abogado litiga con tráfico de influencias y corrupción

Utiliza prácticas como la manipulación de los procesos judiciales y solo engaña a clientes.

POZA RICA, VER.- El abogado Candelario García Urbina enfrenta acusaciones sobre supuestos actos de corrupción y tráfico de influencias en su ejercicio profesional. De acuerdo con publicaciones del medio regional ‘Entérate Zona Norte’, diversos clientes han expresado su inconformidad por prácticas que van desde la manipulación de procesos judiciales, hasta la extracción sistemática de recursos económicos, sin ofrecer soluciones legales concretas.

Según los testimonios difundidos por dicho medio, Urbina ha sido vinculado con funcionarios de la Fiscalía General del Estado (FGE) con sede en Poza Rica, lo que le habría permitido detener o dilatar intencionalmente procedimientos judiciales. Esta estrategia, presuntamente, le permitiría continuar cobrando honorarios a sus representados, mientras les asegura que los casos “siguen en proceso”, aunque no avancen legalmente.

Otro de los episodios más serios relacionados con la figura del abogado remite a un intento de soborno en el municipio de Fortín de las Flores. En este caso, reportado también por medios digitales, dos abogados identificados como René y “Paquis” fueron detenidos tras ser sorprendidos intentando entregar 50 mil pesos al director de la Secretaría de Seguridad Pública local, a fin de evitar la consignación de un grupo acusado por el robo de un camión cargado de café. Aunque Urbina no ingresó a la oficina donde ocurrió el soborno, su presencia y vinculación con los implicados fue ampliamente comentada en su momento. Fue, según reportes, el único que logró evadir la detención.

Años después de ese escándalo, el abogado sigue enfrentando señalamientos. Un caso reciente involucra a un ciudadano de Tihuatlán, identificado como Esteban, quien contrató a Urbina para defenderlo en una disputa por un terreno que finalmente no le pertenecía. Pese a haber perdido el caso por falta de fundamentos legales y documentos oficiales, el abogado continuó cobrando al cliente, sin informarle de la imposibilidad de revertir el resultado ante la Fiscalía.

La reiteración de estos casos ha provocado que diversos ciudadanos comiencen a alzar la voz y exijan una revisión a fondo del actuar de este abogado y sus vínculos dentro del sistema judicial. Las acusaciones ponen sobre la mesa la necesidad de reforzar la supervisión institucional y garantizar que la justicia no se vea comprometida por intereses particulares o prácticas corruptas, en tanto, las víctimas aseguran estar dispuestas a acudir ante instancias superiores para frenar al “mercenario” de García Urbina.