Cada vez más viviendas en Tamiahua lucen vacías, entre la maleza y el olvido de sus propietarios que han emigrado a estados del norte del país y el centro en busca de una mejor condición laboral y de vida.
La escasez anual que presenta en la laguna de Tamiahua, sectores como la construcción y metalmecánico que nulos proyectos dejan a la villa y que cuando llegan como el caso de Bonnati se traen a foráneos, provoca un panorama desalentador en calles de la cabecera municipal y más en las comunidades.
La migración de las familias está impactando severamente en la economía del municipio, así lo reconocen empresarios, quienes destacan que son la gente mayor la que se está quedando en Tamiahua y los jóvenes se van a estudiar o trabajar afuera para no regresar.
