Tihuatlán, Ver.- En pleno pico de la pandemia por el coronavirus y pese a las advertencias de no ocasionar aglomeraciones, muchos ciudadanos desafiaron al Covid-19 y se atrevieron a organizar la celebración del Día de las Madres; trascendió el lunes en los pasillos casi vacíos de palacio municipal.

Ocurrió tanto en comunidades como en la zona conurbada y colonias de la cabecera municipal, reconoció una fuente del Ayuntamiento, aunque no hubo reportes formales a las instancias municipales que obligara a constatar que no hubiera reuniones familiares o de amigos.

Los encuentros de familia fue el pretexto primordial para convivir y festejar a las madrecitas, y francamente no se podía hacer mucho porque se realizaron de manera privada, aunque todos se hayan dado cuenta, anotó.

En este tenor, los esfuerzos institucionales para evitar contagios y prevenir la propagación del patógeno se quedaron a medias, pues, aunque se cerró el primer cuadro de la villa y se impuso la Ley Seca la ciudadanía desoyó las advertencias de guardar sana distancia en sus domicilios al participar en reuniones masivas, reconoció la fuente local.

Por lo pronto, el municipio de Tihuatlán se ubica como foco rojo en la región por el número de casos positivos del Covid-19.

Por ALF