EE.UU.- Que Keanu Reeves tiene un corazón de oro no lo duda nadie. Hace solo unos días os contábamos cómo el canadiense de 55 años sacó a subasta una cena virtual con él para contribuir a la lucha contra el cáncer infantil, y a principios de mes también recogimos el testimonio de su doble de acción, que le pintaba como el tipo más generoso de Hollywood. Y solo son dos de los más recientes ejemplos de la conducta ejemplar del actor.

Por eso nos nos sorprende (pero nos encanta) oír que Reeves siempre fue el caballero amable y justo que nos imaginamos… incluso remontándose al rodaje del Drácula de Bram Stoker que Francis Ford Coppola estrenara en 1992.

Y es que en una reciente entrevista con The Times, Winona Ryder ha recordado cierto incidente acontecido durante el rodaje de la película, cuando Coppola animó al resto de actores en plató a abusar verbalmente de la actriz para provocar en ella una respuesta emocional.

Dicho y hecho: todos los presentes se pusieron a gritarle improperios a Ryder. Todos menos dos caballeros de tomo y lomo: Anthony Hopkins y el propio Reeves.

La escena en cuestión era aquella en la que Winona yacía en la cama con Drácula (Gary Oldman) y el vampiro acababa transformándose en un montón de ratas. Al parecer, Coppola estaba gritando: “¡Zorra! ¡Zorra!” para lograr que ella se echase a llorar.

Para ponerlo en contexto, se suponía que tenía que llorar”, recordó la actriz.

Richard E. Grant, Anthony Hopkins, Keanu… Francis intentaba que todos se pusieran a gritarme cosas que me hicieran llorar”.

Pero Keanu se negó y Anthony también. Y cuánto más lo hacía el resto, menos funcionaba para mí. Pensé, ¿de verdad? Provocó lo contrario”.

Con todo, Ryder asegura que ella y Coppola están “bien ahora”, pero no cabe duda que aquel incidente fortaleció la intensa amistad que hasta el día de hoy mantiene con Reeves.

Por ALF