Aunque para algunos dueños o encargados de bares, cantinas y centros nocturnos resulta incómodo que haya presencia de la Policía Municipal, lo cierto es que también se inhiben los delitos y se mantiene la tranquilidad en el municipio.
Fuentes del ayuntamiento indicaron que persiste la vigilancia a este tipo de establecimientos, luego de que se llevara a cabo la segunda reunión con los propietarios de estos giros, donde se volvieron a comprometer a respetar los lineamientos emitidos por la nueva administración.
Se insistió en que, esta modalidad tiene su origen en las múltiples quejas presentadas por grupos de ciudadanos que refieren verse afectados por el exceso de ruido, sobre todo en los días hábiles cuando las personas tienen que descansar para que el día siguiente, puedan levantarse temprano e irse a sus respectivos centros laborales.
Es por ello que los recorridos de la Policía Municipal son constantes para dar cabal cumplimiento a las disposiciones del ayuntamiento, por parte de las áreas de Seguridad Publica, Protección Civil y Salud principalmente, donde se determinan los requerimientos por cada departamento, y que deben cumplir estos negocios de giros negros, para poder tener un funcionamiento ordenado.
