VENENO EN EL GOLFO

Han hallado delfines y tortugas muertas en playas de la entidad, luego de este derrame.

A más de tres semanas del desastre en el Golfo de México, la marea negra no da tregua. La mancha de hidrocarburo continúa extendiéndose por el litoral veracruzano, obligando a las autoridades a suspender la pesca y logrando la recolección hasta ahora de 8 toneladas de chapopote.

Ayer, habitantes de la zona costera del municipio de Papantla reportaron la presencia de manchas de posible contaminación por hidrocarburos en Rancho Playa, específicamente en el área conocida como La Bocana, lo que ha encendido las alertas entre la población local.

En Tuxpan, la Secretaría de Marina activó un operativo de atención ante la presencia de remanentes de hidrocarburo en playas del norte de Veracruz, con acciones coordinadas en la zona costera de Tuxpan.

Asimismo, activistas en la región de Nautla advierten que el crudo ya invadió zonas vitales para el desove de tortugas marinas y hábitats de aves migratorias, lo que pone en riesgo el ciclo de vida de diversas especies protegidas.

La cifra de ejemplares marinos localizados sin vida sigue en aumento. Tan solo en la última semana se han registrado diversos casos en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.

El domingo en Playa Villa del Mar, bañistas y palaperos reportaron una tortuga muerta, la cuarta hallada en apenas siete días. Personal del Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano se hizo cargo del levantamiento.

Apenas el sábado en Isla del Amor fue localizado un delfín sin vida al que le faltaba parte de la cola. Con estos hallazgos, suman cinco ejemplares fallecidos en la costa central durante la última semana, sin que se hayan determinado oficialmente las causas de los decesos.

La tragedia ambiental se replica en otros puntos del estado como Coatzacoalcos, donde se reporta la muerte de tres tortugas, dos delfines y un pelícano. En tanto, en Cazones se halló una tortuga con restos visibles de hidrocarburo en su cuerpo.

Aunque la relación entre el derrame y la mortandad de fauna es evidente para los habitantes, las autoridades ambientales aún realizan análisis para confirmar el origen de las muertes de manera oficial. Se estima que el derrame se ha extendido a lo largo de 630 kilómetros de litoral, lo que se traduce como casi la extensión completa del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México. Este derrame ya comprende desde la Laguna de Tamiahua, Veracruz, hasta Paraíso, Tabasco.

La magnitud de la contingencia se refleja en la extensión del territorio impactado, sumando hasta ahora 42 comunidades con afectaciones directas, entre playas, ríos y lagunas, pertenecientes a 13 municipios, con presencia de chapopote, de acuerdo a la Red Arrecifal y datos de la población afectada que sirven de monitoreo.

Entre las zonas más golpeadas destaca Pajapan, incluyendo la Laguna Ostión y su franja costera, con 12 localidades perjudicadas; seguida de Tatahuicapan de Juárez con 8; y Alvarado y Mecayapan con 4 cada una.

En la región de Los Tuxtlas, Catemaco reporta 3 comunidades con daños; mientras que San Andrés Tuxtla, Coatzacoalcos y Tuxpan registran afectaciones en 2 localidades por municipio.

Finalmente, las demarcaciones de Actopan, Ángel R. Cabada, Lerdo de Tejada, Tamiahua y la ciudad de Veracruz reportan, hasta el momento, una localidad afectada cada una.