martes, junio 18, 2024
spot_img
InicioUna enfermedad llamada doctorUNA ENFERMEDAD LLAMADA DOCTOR

UNA ENFERMEDAD LLAMADA DOCTOR

Dr. Ignacio Espinosa

Médico Internista

Tels: 782 82 2 6352 y 782 888 0056

Médicos clínicos o médicos tecnócratas

En los tiempos de Hipócrates, se decía que: la medicina sea tu alimentación y tu alimentación sea tu medicina. Se usaban pocos medicamentos: hierbas laxantes, eméticas y narcóticos. Se daba mucha importancia a baños, masajes y dieta, que era escasa y simple. Las sangrías y ventosas  eran comunes.

En aquellos tiempos, no había mil fármacos genéricos como ahora, con cuatro o cinco mil nombres comerciales, ni tantos especialistas, por lo que ahora vemos con frecuencia, pacientes con recetas de hasta 10 o más fármacos diferentes.  Alguna vez  un paciente de 75 años llegó en silla de ruedas ingiriendo 17, sí, diecisiete medicamentos genéricos diferentes, en 12 tabletas que ingería al día, 4 de esas sustancias indicadas para “controlar directamente la presión” y otras 4 cuyos efectos colaterales eran la baja de la presión, por lo que estaba recibiendo diariamente 8 medicamentos para bajar la presión arterial. Resultado: le encontré presión de 80/45 (normal de 90/50 a 150/110) con  frecuencia cardiaca muy baja de 50 (normal de 60 a 100). Creí que se moría. Se sugirió eliminar los 13 medicamentos innecesarios. Rechazaba esta sugerencia, lo habían amenazado con la consigna de que si no los tomaba se moría. Les dije que, si continuaba tomándolos,  también peligraba su vida, tenía insuficiencia cardiaca grave por exceso de medicamentos para la presión. Finalmente, accedieron a mi sugerencia. De los 17 fármacos solo se prescribieron cuatro sustancias diferentes: dos para su diabetes, uno para el dolor y otro para la circulación. A los seis días el hombre subió caminando los 11 escalones de mi consultorio. Esto fue hace 11 años, vive aún, sigue siendo mi paciente, desde hace 11 años toma tres o cuatro medicamentos, no ingiere ninguno para la presión.

Yo me pregunto ¿qué haría Hipócrates si reviviera?

En aquellos tiempos de Hipócrates, para el diagnóstico, daban gran importancia a la condición del paciente y el interrogatorio; lo hacían investigando el pasado y el presente del enfermo, poniendo especial atención a sus dolencias, la observación general y cuidadosa del paciente y las características de sus secreciones. Se aplicaba el oído al pecho y a la espalda para valorar la respiración especialmente. La palpación permitía obtener información sobre las características de las partes del cuerpo y su temperatura. El pulso, el gusto y el olfato son datos que debía obtener el médico para tener una valoración total del enfermo. Hipócrates probaba la orina del enfermo cuando sospechaba diabetes.

El método hipocrático expresa una actitud racional libre de interpretaciones sobrenaturales y religiosas. Sus principios se basan en “Observarlo todo”: estudiar al paciente en vez de la enfermedad: Lo importante para el médico era la forma en que el paciente sufría la enfermedad; su aspecto, las circunstancias y su forma de vida, la edad del enfermo, su dieta, sus costumbres, la forma de hablar o su silencio, los hábitos, su figura, la forma en que camina o si está acostado, si duerme o padece de insomnio. Con todos estos datos, debe estudiarse y razonar su significado. Hipócrates admitía la necesidad de críticas en el tratamiento y tuvo la capacidad de establecer pronósticos, señalando quién moría y quién vivía.

Hoy, muchos médicos se enojan con sus pacientes si estos buscan otra opinión. Mi plumaje no es de esos. El enfermo es libre, no es nuestro esclavo.

Hace un mes, de una lejana ciudad solicitaron mi opinión en relación a un hombre de 70 años al que por síntomas urinarios le solicitaron una química sanguínea de unos 50 elementos: le dijeron que seguramente tenía leucemia porque encontraron 22 mil leucocitos totales(normal no más de 10 mil), cáncer de próstata porque reportaron 22 de antígeno prostáico específico (normal no más de 5) y que necesitaba diálisis urgente porque sus riñones estaban muy dañados porque la creatinina se elevó a 4 miligramos (normal no más de 1.2).

Después de correlacionar los datos clínicos de interrogatorio, exploración clínica de laboratorio, expliqué lo siguiente: descarto leucemia porque la causa más frecuente de elevación de los glóbulos blancos no es la leucemia sino infecciones leves o graves, agudas o de larga evolución. Para leucemia los glóbulos blancos se elevarían muy por encima de 50 mil, con anemia, bazo e hígado crecidos. Usted no tiene ninguno de estos datos. La leucemia, casi descartada.

La causa más frecuente de elevación del antígeno prostático, NO es el cáncer, sino el crecimiento benigno e infección de próstata y vías urinarias. Usted tiene francos datos de infección de próstata y vías urinarias.

La causa más frecuente de elevación de la creatinina es la diabetes de más de 15 años de evolución, que usted no tiene. Pero puede elevarse en casos de infección grave o por cierto grado de obstrucción al flujo de la orina por infección crónica de próstata, datos que usted si tiene y esto es benigno y la creatinina se normaliza al corregir la infección y la obstrucción.

Y otra causa de infección grave de vías urinarias y próstata son los cálculos de vías urinarias que favorecen infección prolongada y grave.

En conclusión: todo indica que es una infección grave de vías urinarias y muy poco probable que sea cáncer de próstata y mucho menos leucemia.

Un ultrasonido confirmó cálculos renales que obstruían el flujo de orina de riñones a vejiga.

Se indicó tratamiento para infección y al mes: su antígeno prostático completamente normal con 2 nanogramos. Creatinina normal con 1.2  y glóbulos blancos menos de 10 mil. Sugerí interconsulta con un urólogo y resolver lo de los cálculos.

La misión del médico es ayudar a las fuerzas naturales del cuerpo humano a lograr el equilibrio de la salud. Su actitud es “curar” y “no perjudicar”.

El consejo de Hipócrates es estudiar al paciente en su conjunto, integrado a su ambiente. Señaló: “La vida es corta, el arte es largo, la ocasión fugaz, el experimento engañoso, el juicio difícil. El médico solo podrá salir airoso en la curación de una enfermedad si lo favorece el enfermo, los asistentes y las circunstancias exteriores”.

La mercadotecnia y la tecnología han rebasado la medicina reflexiva hipocrática.

Correo: dockiskesabe@msn.com

Página: www.kiskesabe.com

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es prueba-1024x51.png
WhatsApp: SDR La Opinión Recargado
Instagram: Laopinionpr 
Twitter – @laopinionpr
Facebook – @LaOpiniónPozaRica
Youtube – La Opinión Poza Rica
¿Reporte y denuncia?
Si cuentas con imágenes o video que exhiban maltrato, abuso de autoridad, corrupción o cualquier acción inhumana. ¡Por favor, háznoslo saber!
– WhatsApp: (782) 219-94-02 <<< ¡clíck aquí!
– Por e-mail: denuncias@laopinion.net <<< ¡clíck aquí!

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es ANUNCIO-BANNER-1-1024x200.jpg
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es QUEJAS-1024x230.jpg

NOTICIAS RELACIONADAS

Síndrome de Guillain-Barré

Dr. Ignacio Espinosa. Médico Internista. Tels. 782 82 263 52 y 782 888 0056.   https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000684.htm. sindrome de Guillain Barré   En las últimas semanas, en Tlaxcala  ha...

Cuidado por el colesterol bajo

Dr. Ignacio Espinosa. Médico Internista. Tels. 782 82 263 52 y 782 888 0056.   Mucha especulación comercial se vive con las cifras de colesterol. Negocio...

Adultos intoxicados

YATROGENIA Por Doc Kiskesabe Dr. Ignacio Espinosa. Médico Internista. Tels. 782 8226352 y 7828880056. De lo poco que leo publicado por otros colegas médicos o periodistas no...
error: Content is protected !!