Tras una década perdido anciano es localizado

Permanecía como desconocido en un hospital; fue finalmente identificado y reunido con su hija gracias a un trabajo de búsqueda intermunicipal.

 

Álamo, Ver.-Con la convicción de que la reconstrucción de las familias es la principal prioridad de la actual Administración Municipal que encabeza Pepe Arenas, el sistema DIF que preside la contadora Norma Edith Bustos de Arenas logró reintegrar felizmente a su hogar a un ancianito que permanecía extraviado desde hace diez años.

Fue necesario trasladarse hasta el municipio serrano de Zontecomatlán y a varias comunidades alamenses, como Potrero del Llano y La Camelia, para localizar a familiares de don Julián Mérida Tiburcio, quien desde el 5 de diciembre del año pasado se encontraba internado en el Hospital General Álamo, en calidad de desconocido.

El organismo asistencial brindó facilidades a su hija Maricela, para que desde la ciudad de Poza Rica llegara al nosocomio para reencontrarse con su padre, del que no tenía noticias desde hacía años.

Durante el emotivo encuentro, la directora del DIF, Marilú García Castañeda, destacó que la institución está comprometida con la población más vulnerable, por lo que no se escatiman esfuerzo ni tiempo para reconstruir las familias y el tejido social, siempre con la mejor disposición, atención y solidaridad.

“Es muy satisfactorio y emocionante apoyar a la reintegración familiar, y ver a su hija que, con emoción y lágrimas, lo vuelve a ver”, dijo la funcionaria del organismo municipal, al agradecer y felicitar el apoyo del director del Hospital, Juan Sánchez Rodríguez, por avisar de la situación de don Julián, y por darle una atención integral.

Ante ello, la presidenta del DIF, Norma Edith Bustos de Arenas, dio instrucciones de buscar a los familiares hasta encontrarlos, porque el paciente requiere de muchos cuidados, debido a su edad.

Durante la búsqueda infructuosa en Zontecomatlán, se intensificó la labor en Potrero del Llano, donde se localizó a un hermano del ancianito; posteriormente, en La Camelia, se contactó a un sobrino, quien proporcionó información sobre la hija del señor.

A su vez, visiblemente emocionada, con lágrimas en los ojos, doña Maricela reconoció y agradeció las acciones conjuntas del DIF y del Hospital, pues sin su intervención y voluntad no hubiera sido posible este feliz reencuentro.