Tuxpan, Ver.- Este 2018, ha sido uno de los más críticos para el sector transportista, lo que a obligado a que paren sus unidades, principalmente por lo costoso que les ha resultado darle mantenimiento a estas.

Luis Alfredo Gallardo Casanova, subdelegado de Amotac en la zona norte precisó que este año ha sido el más crítico que años anteriores, no sólo por el tema de los combustibles sino porque también derivado de ello, las refacciones se han ido a la alza.

Algunos transportistas han tenido que sacar de circulación hasta cinco unidades, hasta que puedan cubrir los gastos de reparación que requiera cada uno.

El adquirir una nueva unidad para el gremio, aseveró que resulta ya muy complicado, pues los gastos de operatividad son mayores que las ganancias y solventar más de un millón de pesos por cada vehículo es difícil.

Aunado a ello, se enfrentan también a la competencia y a los diversos requisitos que son obligados a cumplir para que un vehículo pueda prestar el servicio de transporte público.

Por ALF