Álamo, Ver.- En aras de contribuir a una cultura de previsión, de certeza y seguridad jurídica para las familias, las notarías de la ciudad mantienen vigente el programa “Septiembre, mes del testamento”, cuyo propósito es que la ciudadanía pueda heredar bienes, pero, sobre todo, tranquilidad a sus herederos.

Genaro del Ángel Amador, notario en esta Citrópolis, recordó que este programa se instituyó originalmente para servir a las clases menos pudientes, pero, sostuvo, actualmente atiende a personas de todas las condiciones sociales.

“Sirve desde los bases y cimientos de la sociedad, porque evita conflictos familiares, personales, que llevan a grados extremos, al pelear por los bienes que ha dejado un difunto”, anotó.

Puntualizó que gracias a este programa el costo por realizar un testamento es al cincuenta por ciento, e incluye los honorarios del notario y la inscripción en el Registro Nacional de Testamentos.

“Hay varias formas de hacer el testamento, por ejemplo, a público abierto es el que se hace ante el notario, y los privados son los que se redactan y se depositan en el Registro Público de la Propiedad. La persona que deja herencia debe señalar un albacea o administrador de bienes mientras no se declaran herederos y no se adjudican los bienes de la herencia”, explicó.

En este sentido, advirtió: “Hay personas impedidas de heredar por testamento: quienes hayan atentado contra el autor del acervo hereditario, quienes hayan incumplido dar pensión alimenticia a la persona que va a heredar, y quienes hayan forzado con violencia, dolo o fraude para instituir en la persona que va a hacer el testamento.”

Por otro lado, de acuerdo a este programa federal “Al hacer un Testamento heredamos tranquilidad a nuestros seres queridos. Evitamos gastos mayores, pérdida de tiempo y problemas en las familias. Si existe un Testamento no hay necesidad de pasar por un juicio sucesorio intestamentario que es caro, tedioso y largo.”

Por ALF