Tuxpan, Ver.- Mientras Petróleos Mexicanos y su subsidiaria Pemex-Fertilizantes se jactan de tener una capacidad instalada de 4 millones de toneladas anuales, un buque liberiano cargado con 26 mil toneladas fertilizante de origen ruso se aproxima al puerto de Tuxpan para abastecer la demanda del sector agropecuario.
La embarcación Westgate procede del puerto de Ust-Luga, Rusia, y en sus bodegas trae urea y fosfonitratos, ambos productos muy demandados en la producción de granos y leguminosas. Rusia es uno de los principales abastecedores de fertilizantes al mercado mexicano, tras dos décadas de dificultades en la petroquímica y producción de nitrogenados.
Pemex fertilizantes posee Fertinal, principal productor de fertilizante fosfatado en Latinoamérica y ProAgro, con una planta de urea en Pajaritos, Ver., a estos se le suma una planta en Cosoleacaque, único productor de amoniaco en el país. Su capacidad instalada es de 4 millones de toneladas anuales.
La perspectiva del gobierno federal era reducir al mínimo las importaciones de fertilizantes a partir del 2015, pero esto no ha ocurrido. Ante la creciente demanda nacional, no tan solo se compra a Rusia, también a Venezuela e incluso a Cuba.
En los 4 primeros meses del año se habían importado por el puerto de Tuxpan unas 114 mil toneladas de fertilizantes, a un promedio de 30 mil toneladas mensuales. En el 2016 ingresaron 371 mil, y este año se mantendrá un volumen aproximado.
Hoy podemos decir que el campo mexicano produce gracias al fertilizante ruso, pero no será por mucho tiempo, según ha prometido Pemex.

