Papantla, Ver.- Más de tres décadas tuvieron que pasar para que se volviera a realizar el ritual y el sembrado del Palo Volador en la comunidad de El Escolín, Juan Villanueva hijo de un caporal extinto quien se llamaba igual, fue quien tomó la iniciativa de sembrarlo.
La última vez que los pobladores lo intentaron fue a finales de la década de los 80’, sin embargo al intentar sembrar un tubo metálico de aproximadamente 50 metros de alto, este cayó estrepitosamente y mató a una mujer que se encontraba preparando la comida al interior de un jardín de niños.
Tras el suceso y después de perder el miedo, decidieron realizar el ritual, los hombres de la comunidad ingresaron al monte, oraron, pidieron a los dioses del monte permiso para cortar el palo para el rito sagrado, las flautas y el tambor sonaron, la danza previa fue ejecutada.



