Tihuatlán, Ver.- Pese a la labor de concientización para que los automovilistas respeten el Reglamento de Tránsito, algunos conductores se pasan por el arco del triunfo los diversos señalamientos dispuestos para ordenar la vialidad en las calles de la villa y se estacionan en donde se les pega la gana.

Tal ocurre en la calle Cuauhtémoc, precisamente en el área del mural, donde a pesar de existir señalética que prohíbe estacionarse frente a dicha obra escultórica, automovilistas locales y foráneos soslayan las disposiciones y dejan sus unidades durante horas, en claro reto a las autoridades viales.

Este problema no es nuevo, data de siempre. Aun cuando delegados de Tránsito Estatal han pasado por la villa y han realizado operativos de vigilancia aleatoria en ese punto, los conductores inconscientes sólo respetan el Reglamento mientras algún elemento vial se encuentra pendiente; pero a veces, ni la presencia de los uniformados los intimida.

La obra del mural a relieve simboliza la historia e identidad de los tihuatecos y es a la vez un atractivo artístico y cultural para los paseantes y turistas que llegan de otras latitudes; sin embargo, quienes estacionan sus vehículos frente a él no tienen conciencia que obstruyen su visibilidad y por ende los visitantes no sólo no puedan admirarlo sino mucho menos tomarse la foto del recuerdo.

Por ALF