Sinaloa, México.- Desde el inicio de la denominada «guerra contra el narcotráfico», 543 militares han fallecido en territorio nacional. Los estados con más muertes reportadas, de acuerdo con una solicitud de información realizada por EL DEBATE a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), serían Tamaulipas, Sinaloa y Guerrero, entidades federativas que concentrarían hasta el 43 por ciento de los decesos de elementos de la milicia (Ejército y Fuerza Aérea) desde el primero de diciembre del 2006 hasta el primero de febrero del 2019.
En este sentido, 2010 (con 73 decesos), 2012 (con 72) y 2011 (61) habrían sido los años más mortíferos para las fuerzas castrenses, mismos que coincidirían con el último trienio del expresidente emanado del Partido Acción Nacional (PAN) Felipe Calderón Hinojosa (cuyo mandato comprendió del 2006 al 2012). De igual forma, soldados y cabos, así como sargentos segundos, son los grados que más decesos reportaron; sin embargo, los soldados equivalen al 42.7 por ciento de militares caídos, según el reporte.
Cifras rojas
En Sinaloa, la mayoría de los decesos de militares son a consecuencia de ataques con armas de fuego. Cabe recordar el ataque que sufrieran militares en Culiacán, donde fallecieron cinco, y diez más resultaron heridos en una emboscada el 30 de septiembre del 2016 (entre los que se encontraba un sargento segundo) integrantes de la Compañía de Infantería no Encuadrada
En este suceso, los elementos transportaban en una ambulancia de Cruz Roja a Julio Óscar Ortiz, alias el Kevin, desde la sierra de Badiraguato, pero habrían sido atacados por un convoy de hombres armados cuando circulaban por la carretera México 15, de madrugada. Por este hecho, en febrero del 2017, la PGR informó la detención de Francisco Javier N., conocido como Pancho Chimal, a quien identificaron como probable operador del líder de una organización delictiva con presencia en esa entidad y jefe de plaza en la ciudad de Culiacán, así como responsable de controlar la venta, la distribución y el trasiego de droga hacia los Estados Unidos de América.
El ataque más reciente que sufrieran las fuerzas castrenses en Sinaloa lo vivieron el pasado 17 de octubre en la capital, donde un soldado de la Guardia Nacional perdió la vida al enfrentarse contra grupos del Cártel de Sinaloa en un operativo que fue calificado por los altos mandos militares y del Gabinete de Seguridad como fallido al intentar detener Ovidio Guzmán, hijo del Chapo Guzmán. Por este hecho informaron que se iniciaría una investigación sin que hasta el momento haya avances o información al respecto.
Sobre los municipios sinaloenses donde más muertes de militares se han presentado, el acceso a la información de Sedena señala un accidente aéreo sucedido el 19 de junio del 2010 en Badiraguato, donde murieron once militares; así como Mocorito, con siete decesos, misma cantidad que Culiacán.
Del total de decesos —según muestran las estadísticas de Sedena entregadas a EL DEBATE—, el Batallón de Infantería fue la unidad que más pérdidas tuvo: de los 543 soldados muertos, abarca el 51.5 por ciento, seguida del Regimiento de Caballería Motorizada (13.07 puntos porcentuales), y en tercer puesto el Batallón de Policía Militar (con el 8.6 por ciento).
Pasando a las causas de los decesos, los eventos han sido múltiples: iniciando con agresiones por arma de fuego (47.6 por ciento), accidente automovilístico (22.8 por ciento) y accidentes aéreos (únicamente el 9.5 por ciento).
Entre los motivos del fallecimiento, Sedena también enumeró quince accidentes con armas de fuego, ocho militares arrastrados por la corriente de un río, nueve soldados atropellados, cuatro decesos a consecuencia de descargas eléctricas, un deshidratado, dos muertos por golpe de calor y una intoxicación. A detalle, cabría destacar los acontecimientos del 10 de junio del 2016, cuando en la zona de El Carrizal, adscrita al municipio de San Miguel Totoloapan, en Guerrero, la crecida de un río arrastró a ocho integrantes del Batallón de Policía Militar.
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