Poza Rica, Ver.- En serio predicamento y problemas legales podrían enfrentar dos sobrinos del padre “Jhony”, quienes “compraron” en pasadas administraciones un predio ubicado en calle Sauce de la colonia ampliación Agustín Lara, que legalmente es propiedad del señor Aurelio García Elías. Él cuenta con escrituras desde el año 1940, por ser propiedad de su abuelo Román García, quien posteriormente heredó a su hijo Ignacio García. Este murió sin dejar testamento, situación que obligó a sus nietos a promover un juicio de intestado, resuelto a su favor, sin saber que de manera “extraña” e ilegal una administración municipal “vendió” parte de ese terreno a uno de los dos sobrinos del sacerdote católico de nombre Jaime Suárez Silva. De manera ilegal y sin mostrar orden de juez, ingresó al sitio amparado y respaldado por la Policía Municipal, para destrozar los trabajos y cerca, golpeando y lesionando al trabajador en el cráneo, para llevárselo detenido.
Por seguridad, Aurelio García Elías se vio obligado a ingresar a una vivienda de las vecinas del sitio, ya que los policías pretendían detenerlo. Sus vecinas observaron que recibieron dinero del supuesto propietario, incluso documentaron con fotografías el “abuso de autoridad”.
Sobre los hechos, manifestaron los vecinos que desde la administración municipal de Eva Izaguirre Camacho, los sobrinos del Padre Jhony llegaron y cerraron la calle Sauce con una barda y portón. En los planos que cuenta Aurelio García, aparece la calle considerada como vía pública y no como casa habitación, como dicen los sobrinos del presbítero, vivienda que nunca ha existido, como se aprecia en la gráfica de la Opinión.
De acuerdo con la versión del afectado, se negó a salir, diciendo a los policías y al hermano de Jaime Suárez Silva que se verán en los tribunales, donde tendrán que aclarar la ilegal forma de compra-venta del citado terreno y qué autoridades municipales estuvieron involucradas, quienes podrían resultar responsables penalmente por diversos delitos.
