La poca capacidad con la que operan los elementos improvisados del Sistema de Respuesta en Auxilio (Sirena) en Poza Rica ponen en riesgo la vida de pacientes, en la intentona de acaparar y “brillar” en un mayor número de rescates, a pesar de brindar malas atenciones.
Las graves faltas a protocolos de emergencias médicas dejan entrever la nula capacitación de los paramédicos, con omisiones peligrosas, para quienes caen en sus manos, al no tomar en cuenta los daños irreversibles que una mala maniobra pudiera ocasionarle a quien brindan el socorro.
En promedio, de cada 10 accidentes que se registran en la ciudad durante el día, 8 son cubiertos por los paramédicos del Sirena, en tanto, los otros 2 incidentes restantes son atendidos por Cruz Roja, en una competencia absurda de Sirena, por lograr posicionamiento en atención a accidentes.
Para citar un ejemplo, el pasado 11 de abril un hombre atropellado en la colonia Cazones fue atendido por paramédicos de Sirena, en el lugar el paciente fue subido a una ambulancia sin colocarle ningún collarín, como lo establecen los protocolos internacionales. Por si fuera poco, quedó “colgado” de cabeza y pies, al grado que se tuvo que apoyar con sus manos, sin importar a los paramédicos un posible daño en cervicales.
SIN RESPETO A LAS NORMAS
Cuando llegó la ambulancia a este municipio permaneció estacionada por varios meses sin que las autoridades de Protección Civil prestarán servicio, posteriormente improvisaron elementos con apenas los conocimientos básicos en el manejo de pacientes lesionados, a quienes parece que les pagan por llegar primero a los accidentes y llevarse a los heridos.
Aunado a la competencia sin sentido que los elementos de Sirena parecen tener contra la Cruz Roja, uno de los únicos Técnicos en Urgencias Médicas (TUM) con los que cuenta este organismo, Santos Donato Cuervo Velázquez, ha sido sorprendido al circular sin encender la sirena de la ambulancia al acudir a emergencias.
Esta conducta va contra todo código elemental de urgencias médicas, en el que recae una mayor responsabilidad en el operador de la unida de emergencias, pero contrario a cualquier sentido común, se ha visto circular por la ciudad a exceso de velocidad por diferente avenidas, lo cual causa confusión a los automovilistas quienes no saben si se trata de una emergencia o simplemente van por la “botana”.


