POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO
Poza Rica, Ver.-Habitantes de la colonia Manuel Ávila Camacho viven con temor ante la presencia de al menos un cocodrilo en el arroyo conocido como Arroyo del Maíz, por donde diariamente cruzan para poder salir de sus hogares y realizar actividades básicas como acudir al médico, hacer compras o llevar a sus hijos a la escuela.
Elías Ramírez Santiago vecino de ese sector, declaró que, dicho animal ha sido visto en varias ocasiones por lo que el temor e incertidumbre, persiste ante el temor de ser atacados.
Especialistas, señalan que se trata de la especie Moreletii o cocodrilo de pantano, que se alimenta de animales silvestres e incluso, aves de corral entre otras, sin que se tangan reportes de ataques a humanos.
Ramírez Santiago señaló que el avistamiento del reptil incrementó la preocupación, debido a que el único paso que tienen para comunicarse con el centro de la ciudad es atravesar el cauce cuando el nivel del agua se encuentra bajo.
Esta situación se originó luego de que el puente peatonal que utilizaban los habitantes colapsara tras el paso de una tromba acompañada de fuertes vientos, registrada el pasado 16 de septiembre de 2024.
Desde entonces, los habitantes han solicitado la reconstrucción de esta infraestructura, al considerar que la falta de un acceso seguro los obliga a exponerse diariamente a condiciones insalubres y ahora también a un posible ataque por parte del animal.
Los vecinos manifestaron su preocupación ante el riesgo de que niños, adultos mayores o cualquier persona que transite por el arroyo pueda ser sorprendida por el cocodrilo, por lo que hicieron un llamado a las autoridades municipales y dependencias correspondientes.
Solicitaron la intervención de Protección Civil, Ecología y Medio Ambiente, así como de las instancias necesarias, para que se realicen las acciones de captura y reubicación del reptil en una zona adecuada donde no represente peligro para la población.
Asimismo, reiteraron la urgencia de atender la falta del puente peatonal, pues aseguran que la obra no solo representa una necesidad de movilidad, sino una medida de seguridad para decenas de familias que permanecen incomunicadas y expuestas a riesgos.
