La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó de manera categórica la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, el pasado 3 de enero. Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, subrayó que la historia demuestra que este tipo de acciones “nunca han traído democracia ni estabilidad duradera” a los países afectados.
Sheinbaum enfatizó que únicamente los pueblos pueden decidir su futuro, ejercer soberanía sobre sus recursos y definir su forma de gobierno. Añadió que esta postura se encuentra respaldada por la Constitución mexicana y por el derecho internacional, incluyendo la Carta de las Naciones Unidas, que establece el respeto a la soberanía, la integridad territorial y la libre determinación de los pueblos.
La mandataria planteó una visión alternativa para América Latina basada en la cooperación y el desarrollo, y no en el uso de la fuerza. “La competencia económica global no se construye sometiendo a otros, sino a través de inversión, innovación, educación y bienestar social”, explicó.
Sobre la relación con Estados Unidos, Sheinbaum señaló que México mantiene cooperación en materia de seguridad y combate al narcotráfico, pero insistió en que esta colaboración debe basarse en respeto mutuo, sin subordinación ni intervenciones. Destacó, además, que la violencia en México se ve agravada por la entrada ilegal de armas desde Estados Unidos y por el consumo de drogas en el país vecino.
Finalmente, reafirmó que México es un país libre, soberano e independiente, y que su gobierno promueve la cooperación internacional sin permitir la intervención en sus asuntos internos. Esta postura coincide con la declaración emitida recientemente de manera conjunta por Brasil, Chile, Colombia, Uruguay, España y México, condenando la operación militar en Venezuela y alertando sobre su impacto en la paz regional.
















