Tihualtán, Ver.- La productividad en el sector ganadero ha bajado en más de un 60% esto como consecuencia de la intensa sequía que se ha registrado en los últimos meses en la región norte del estado, situación que ha generado que el hato ganadero se reduzca para evitar mayores pérdidas a consecuencia de la falta de pastura y agua en los terrenos.
Durante lo que va del año, este sector han estado operado a un 40% de su productividad habitual , así lo señaló el presidente de la asociación ganadera local, Cesar Esquitin Gonzales, quien expresó que este problema se mantendrá hasta el próximo año, debido a la insuficiencia de recursos destinados por parte de los gobiernos, Estatal y Federal para este sector.
Puntualizo que la ganadería como todo el sector agropecuario que dependen de las estaciones climáticas, se ha visto afectada por una precipitación baja durante este 2019, por lo que la zona norte del estado de Veracruz se encuentran considerada dentro de una sequía extrema, la cual se ha visto reflejada en la alta mortandad de animales.
Es lamentable ver lo que anteriormente era potreros como se han convertido en grandes extinciones de tierra sin vegetación ni pasto, siendo algunos árboles y arbustos los que llegan a observar verdes, por lo que la cuestión forrajera, con la cual se alimenta al ganado, se encuentra totalmente devastada por el cambio climático, lo que lleva a la mortandad que se ha tenido.
Tan solo en la zona norte del estado de Veracruz se tiene contabilizadas las muertes de por lo menos 10 mil cabezas de ganado y aunque en el municipio de Tihuatlán no se tiene un dato exacto por parte la asociación ganadera, se estiman alrededor de 500 perdidas, situación que lacera la economía de los productores, quienes no cuentan muchas veces con el recurso suficiente para salir de esta crisis.
Uno de los principales factores que generaron la pérdida así como la baja en cuanto al peso de las reses, fue la insuficiencia de agua en las presas, la cual se acabó por completo además de que los arroyos en algunas partes se cortaron, así como zanjas y pozos, por lo que fue alarmante la cantidad de pipas de agua que se tuvieron que adquirir en muchos ranchos para poder mantener con vida al ganado.
“Estamos saliendo de una situación de sequía que nos ha impactado mucho, ya que la compra de forraje generaron que los gastos en los ranchos se triplicarán, además de que la ganancia y efectividad de los animales se perdió completamente, por lo que se está intentando ya ni hacerlos producir, simplemente que se mantuvieran para que no se murieran y no tener pérdidas más grandes”.
