Por falta de estudio de impacto ambiental se estancó el proyecto de asfaltado de la vía Tincontlán-La Camelia, que enlaza a 14 comunidades.
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- Pese a más de tres años de gestiones, el proyecto de asfaltado de la carretera Tincontlán-La Camelia sigue detenido, dejando en el abandono a 14 comunidades marginadas del municipio de Álamo Temapache.
Esta vía, fundamental para el acceso a servicios y al desarrollo regional, está varada por la falta de un estudio de impacto ambiental, requisito indispensable ante la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
Lázaro Bustos Martínez, presidente del comité de obra y vecino del poblado Josefa Ortiz de Domínguez, lamentó que el proyecto haya caído en un bache entre la burocracia y la falta de recursos. “Nos dicen que no hay dinero para el estudio, pero mientras nuestros pueblos siguen con esta carencia”, expresó.
La carretera, de 21 kilómetros y en pésimas condiciones de terracería, conecta a más de 8 mil habitantes de localidades como Agua Zarca, Venustiano Carranza, Héroes del 47, Josefa Ortiz de Domínguez, La Mina y Paso del Perro, entre otras donde el acceso a servicios médicos, educación y transporte sigue siendo una odisea cotidiana.
El presidente del patronato mencionó que el Instituto Tecnológico Superior de Álamo Temapache (ITSAT) ofreció su apoyo técnico para elaborar el estudio de impacto ambiental, pero el trámite ante la Semarnat sigue siendo costoso.
Se han estimado hasta $139 mil pesos, cantidad fuera del alcance de muchas de las comunidades involucradas. “No todos pueden aportar, y sin el estudio, no se puede avanzar”, advirtió Lázaro Bustos.
Desde enero de 2022, los pobladores han solicitado esta obra sin recibir una respuesta efectiva. A pesar de que en mayo de 2023 se licitó una primera etapa de 13 kilómetros los avances son nulos.
Al respecto, la diputada Imelda Garrido afirmó que han pedido a la SIOP reactivar el proyecto y confía en que la administración estatal y federal atenderá esta deuda histórica. Mientras tanto, las comunidades siguen esperando que el progreso también llegue a los caminos más olvidados.
