Al no haber durante esta temporada venta de cítricos, los productores temen la propagación de la mosca de la fruta por la fuerte infección que se podría generar al existir una gran cantidad de naranjas y principalmente de mandarinas que serán desechadas.
El vocal de sanidad vegetal municipal, Sidronio Castellanos Sánchez precisó que esto representa un problema severo, ya que además de ser un golpe económico también representa un riesgo de salud y de productividad para la siguiente temporada.
Acotó que se trata de alrededor del 70 por ciento de la producción de este año la que no se ha podido comercializar, ya que las jugueras no han hecho demanda de adquisición de estas.
Para ello, dijo que deberán de trabajar en cuanto termine la temporada de venta, para analizar que se hará con los cítricos que habrán quedado de este año.

