Luego del brote de rabia paralítica bovina que se registrara el año pasado en municipios de la región, se intensificaron este año el proceso de prevención y vacunación al ganado para evitar en este 2019 nuevamente un brote que pusiera en riesgo la productividad ganadera de la zona.
Rafael Méndez Priego, del área de Desarrollo Agropecuario, expuso que estas tareas las vienen desarrollando en conjunto con el comité de Fomento y Protección Pecuaria, encargada de las acciones fitosanitarias.
Detalló que se trata de una vacunación masiva que se debe de hacer a todo el inventario bovino, así como equino, aunado a la captura de los animales que puedan estar contagiados, sin dejar a un lado la capacitación para la prevención de esta enfermedad.
Fue a finales del mes de agosto del 2018, cuando fueron reportados entre 100 y 200 casos sobre todo en el municipio de Tihuatlán, teniendo un promedio de 55 muertes a causa de esta enfermedad que afecta al sector ganadero de la zona norte, lo cual en esta ocasión buscan evitar.
La adquisición de la vacuna aseguró que es fácil, pero lo más preocupante es el manejo de esta y aplicación en el animal para que este pueda estar protegido y en caso de detectarse algunos contagios los productores sepan cómo responder y atender a sus animales.
En caso de ser necesario, al igual que el año anterior, buscarán que los ayuntamientos colaboren con el 50 por ciento de la vacuna para que pueda ser aplicada al mayor número de animales que se tienen en esta zona y pueden inmunizarlos ante el peligro de contagiarse ante el brote registrado.
