Papantla, Ver.- La planta tratadora de agua que inauguró Javier Duarte de Ochoa al término de su sexenio y que debió servir para solucionar los problemas de aguas residuales en la comunidad Donato Márquez Azuara, ahora es un elefante blanco, nido de animales ponzoñosos, foto de infección y cementerio de metal.

Es impotante remarcar que la obra nunca funcionó, simplemente fue otro trabajo fraudulento que el ahora presidiario llevó a cabo en uno de los sexenios más vergonzosos que ha tenido el estado de Veracruz, así como esa obra hay otras más en Papantla que quedaron en el olvido tanto del gobierno priista como panista.

Otra obra de este tipo se ubica en la colonia Fidel Herrera Beltrán la cual fue inaugurada, sin embargo tampoco funciona como se debe.

Esta obra, con el paso de los días, continúa deteriorándose más porque si en su momento no le dieron seguimiento, y tampoco se interesaron en darle mantenimiento, en la actualidad está en el total olvido y representa una gran carga para la comunidad además que alberga a personas ociosas que atentan contra los ciudadanos.

En dicha obra se invirtieron varios millones de pesos, incluso el comité de obra firmó, así como los responsables de este trabajo, pero desafortunadamente todo se quedó en el olvido y una vez más la ciudadanía fue la más afectada.

Por ALF