Consumidores de productos cárnicos, tanto de Naranjos como de varios municipios de la Sierra de Otontepec, manifestaron a este medio su inquietud por el consumo de carne de dudosa procedencia en distintos sitios públicos, ya que un alto porcentaje de los mismos, proceden de rastros clandestinos de matanza que sacrifican animales en condiciones insalubres.
Jorge Esquivel, quien dijo vivir en la colonia El Cafetal, dijo que es urgente que las autoridades de salubridad realicen un recorrido de forma periódica en este municipio, sobre todo el día domingo, que es cuando se realiza el tianguis en la ciudad, para que verifiquen que la carne que ahí se comercializa -la cual es traída de otros puntos de la región- se encuentre apta para el consumo humano.
Es importante señalar que no existe la infraestructura técnica adecuada en la Sierra de Otontepec, ya que solo en la ciudad de naranjos se cuenta con un rastro debidamente registrado ante la Secretaría de Salud, sin embargo, no todas las personas que se dedican a la venta de carne sacrifica los animales en este lugar, lo que genera un riesgo mayor para la población debido a que en los 6 municipios de la Sierra como son Chinampa de Gorostiza, Tamalín, Tantima, Citlaltépetl, Chontla, no existen condiciones para la matanza adecuada en materia de salubridad e higiene.
Por lo cual, los consumidores dependen tanto de los buenos hábitos y de la buena fe de quienes venden este tipo de productos de animales como son del ganado vacuno, porcino y aves.
Finalmente, el quejoso dijo que ojalá esta situación no sea echada en saco roto por parte de las autoridades de salubridad, y se den una vuelta por los municipios de la Sierra de Otontepec para que verifiquen los lugares en donde se sacrifican los animales para su venta y observen si lo hace con las debidas medidas de higiene.
