Álamo, Ver.- Construida en la recta final del siglo XX, la antigua cárcel de procesos de Chapopote Núñez, hoy cárcel preventiva municipal, se encuentra prácticamente olvidada por las actuales autoridades; admitió tácitamente la Delegación Regional de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) durante una visita de inspección.
Y es que, como resultado de la estancia del personal de dicha dependencia en las instalaciones de retención de personas, el delegado regional de la CEDH, Tonatiuh Hernández Sarmiento, hizo varias observaciones sobre el estado físico que guarda el edificio.
Entre esas observaciones, trascendió, el ombudsman recomendó la rehabilitación integral de la cárcel municipal, pues requiere mejoramiento de sus instalaciones eléctricas, plomería, adecuación del sistema sanitario, mantenimiento del sistema de aire acondicionado, dotación de colchonetas y cobijas, y hasta la instalación de circuito cerrado de vídeo vigilancia.
Las actuales instalaciones de la prisión local albergaron desde finales del siglo pasado y hasta el año 2017 la cárcel de procesos donde se recluía a personas que se encontraban pendientes de sentencia por parte del desaparecido Juzgado Tercero de Primera Instancia.
Fueron construidas precisamente después de que el Consejo de la Judicatura del Estado autorizó la creación del citado tribunal, para mantener detenidos a quienes eran declarados bajo la formal prisión, los cuales después eran enviados al reclusorio regional de Tuxpan.
Sin embargo, tras la extinción del Juzgado Tercero de Primera Instancia, el edificio, que desde siempre albergó también la comandancia municipal, sirve desde entonces como cárcel preventiva a la que ingresan principalmente infractores al Reglamento de Policía y Buen Gobierno.















