La Auditoria Superior de la Federación (ASF), reveló que Petróleos Mexicanos y las compañías que participaron en los activos de producción Aceite Terciario del Golfo y Poza Rica-Altamira, se deshicieron, de manera ilegal, de residuos peligrosos de 17 instalaciones y por ocultar en contenedores, desechos de alta toxicidad, provenientes de baterías de separación y estaciones de compresión.
La investigación de la ASF, que forma parte de la Auditoría N° 13-1-18T4L-14-0329 DE-196, incluyó solo 17, de las 47 instalaciones, pero, en todas, se confirmó que generaron residuos peligrosos y en 2 baterías y estaciones, se encontraron contenedores, que ocultaban residuos tóxicos, desde hacía 19 meses.
En otras 15 instalaciones, las bitácoras revelaron la existencia de residuos peligrosos, que fueron retirados del área, pero Pemex Exploración y Producción no pudo comprobar que una empresa calificada y legalmente contratada, llevó a cabo el retiro, transporte y disposición final de las sustancias.
Toda esta terrible contaminación se generó durante el auge del ATG, entre el 2012 y 2014, pero, aún después de estas fechas, los auditores pudieron comprobar que en 2 instalaciones del Activo Poza Rica Altamira, PEMEX aún no había retirado las sustancias de dos contenedores, uno de los cuales, se estaba derramando.
Se sospecha que gran parte de los residuos peligrosos que se generaron en las 47 instalaciones de PEMEX, fueron tirados a cielo abierto en zonas rurales de la región, contaminando el medio ambiente y fuentes de agua.
Por estos hechos, la Auditoria Superior de la Federación recomendó a la Contraloría de PEP, iniciar una investigación y sancionar a los funcionarios involucrados en el caso.
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