Millones de pesos a la basura en obras que quedaron a medias e inoperantes, dejando a Poza Rica expuesta a inundaciones.
POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO
Gráficas: Heber Hernández
Poza Rica, Ver.- En octubre de 1999 fue la tragedia que sacudió a Poza Rica y la región con la terrible inundación causada por la Depresión Tropical número 11, y vuelve a repetirse, tal vez con mayor impacto, en octubre de 2025.
Tras las históricas inundaciones de octubre de 1999 en el norte de Veracruz, el gobierno federal y estatal emprendieron un ambicioso plan de reconstrucción que incluyó la modernización del sistema de drenaje y la construcción de colectores pluviales en Poza Rica.
Esas obras dejaron enterrados miles y miles de millones de pesos, cobrando además, por accidente, la vida de trabajadores atrapados en una excavación de los colectores.
A partir de 2000 y 2001 se iniciaron proyectos de colectores más robustos en zonas críticas como la colonia Lázaro Cárdenas y el sector El Arroyito, y muchos otros sectores, pero jamás entraron en funcionamiento.
En 2009 se intensificó la construcción del muro de contención del río Cazones y se planificaron colectores pluviales clave para aliviar sectores como la zona centro y la colonia Gaviotas.
La construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, ubicada a un costado de la carretera Poza Rica–Cazones, junto al fraccionamiento La Florida, comenzó oficialmente en 2011 durante la administración estatal de Javier Duarte y la municipal de Alfredo Gándara, con el objetivo de sanear los arroyos El Huéleque y El Mollejón, que desembocan en el río Cazones; sin embargo, la obra nunca se terminó de construir y todo quedó en millones de pesos tirados a la basura.
Problemas legales con las empresas contratadas, una para la obra civil y otra para la electrificación, y aunque los tanques y estructuras se ven desde la carretera, nunca se instaló la maquinaria ni la infraestructura eléctrica.
Durante más de diez años, además del brutal deterioro, hubo robos de materiales.
Entre 2021 y 2023, la CAEV y el ayuntamiento intentaron retomar el proyecto, pero no funcionó. Incluso, de 2024 a 2025 hubo planes, pero la inversión supera los 150 millones de pesos para terminar la planta y, a la fecha, Poza Rica sigue descargando las aguas negras a los arroyos.
Tras la inundación de octubre de 2025 surgen nuevas obras e inversiones; los pozarricenses esperan que no ocurra lo de 1999 y años siguientes, con obras millonarias mal hechas y sepultadas bajo tierra y en el olvido.




