Álamo, Ver.- Un violento atraco a céntrico bar dejó por saldo la muerte del propietario del negocio, luego de que, presuntamente, en su intento por defenderse forcejeó con los delincuentes y fue brutalmente golpeado en la cabeza.
El cruento suceso ocurrió en la calle Ferrocarril casi esquina con avenida Garizurieta, en la parte posterior de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, en el corazón de la ciudad.
Según informes policiales, serían poco antes de las 23:00 horas del lunes cuando dos sujetos armados entraron al negocio denominado “Bar El Nuevo Condado” para robar, e inmediatamente amedrentaron a los empleados y al dueño del establecimiento.
Empero, este último, Nicandro España Hernández, de 40 años, conocido como “Nico”, se habría resistido a la acción de los hampones, por lo que estos lo llevaron hasta el baño donde fue golpeado por los maleantes, uno de los cuales arremetió contra él con alguna silla o algún banquillo, una de cuyas patas de metal le enterró a la altura de la nuca, y según testigos le atravesó la cabeza.
Tras el atentado, los hampones huyeron mientras el propietario del antro quedaba mal herido y con abundante hemorragia, por lo que fue necesario solicitar el apoyo de socorristas para que lo atendieran y lo trasladaran al hospital general, donde horas después falleció a consecuencia de las heridas y la pérdida de sangre.
Antes, mientras los paramédicos de Cruz Roja le brindaban los primeros auxilios, también fue necesaria la presencia de elementos de Protección Civil debido a que Nicandro tenía enterrado el metal y era casi imposible levantarlo en esas condiciones.
Frente a ese dilema, el personal de PC se vio obligado a utilizar el instrumento llamado “quijadas de la vida” para cortar el fierro y permitir que el herido pudiera ser levantado y llevado al nosocomio, donde inútilmente intentaron salvarle la vida.
El ilícito movilizó a elementos de la policía municipal y de Fuerza Civil, pero los delincuentes ya se habían dado a la fuga.
Hasta el martes por la tarde se desconocía la identidad de los ladrones, y eran las autoridades ministeriales las que investigaban el caso.



