POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO
Poza Rica, Veracruz – Instituciones como el IMSS, ISSSTE, Centros de Salud y Hospitales Regionales, entre otras ubicadas en zonas urbanas y suburbanas, llevan a cabo estudios para la detección temprana del cáncer de próstata, con el objetivo de prevenir fallecimientos en hombres.
Según un informe del Centro Nacional de Cancerología (INCan) de la Secretaría de Salud, cada año se registran 26,500 nuevos casos de cáncer de próstata, de los cuales 7,500 resultan en fallecimientos. Esto significa que cada dos horas muere un hombre a causa de esta enfermedad.
Especialistas de esta institución de salud señalan que el estilo de vida sedentario, el tabaquismo, el alcoholismo, el consumo elevado de grasas y los problemas inflamatorios de la próstata son factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer, del cual el 10% de los casos tienen un componente hereditario.
La dependencia recomienda a la población masculina realizarse estos estudios, ya que la próstata comienza a crecer a partir de los 30 años. Por lo tanto, es crucial realizar revisiones a partir de los 45 años, edad en la que el riesgo de desarrollar cáncer de próstata aumenta. Sin embargo, 3 de cada 10 hombres pueden desarrollar esta enfermedad a lo largo de su vida.
En todas las instituciones públicas de salud, a los hombres de 45 años se les puede realizar la prueba de antígeno prostático específico (APE). Además, es importante realizar la autoexploración de la próstata para detectar posibles anomalías.
La supervivencia de quienes padecen cáncer de próstata puede superar el 90% con un diagnóstico y tratamiento oportunos. Esta enfermedad se origina en la glándula ubicada en el cuello de la vejiga, donde las células cancerosas pueden reproducirse sin control y afectar otros órganos.
El cáncer en etapas iniciales no suele manifestar síntomas. A medida que avanza, puede provocar dificultad para orinar, chorro débil y delgado, micción frecuente durante la noche y presencia de sangre en la orina.

