A casi 200 kilómetros del puerto de Tuxpan, Veracruz, donde nace el ducto que alimenta de combustible el centro del país, elementos de la Marina, Armada de México, vigilan a pie los caminos serranos por donde se mueven tuberías de casi medio metro de diámetro, acosadas por 2 bandas de huachicoleros que se disputan el control de la región.
Información de la Gerencia de Servicios de Seguridad Física de Pemex, detalla que Xicotepec es el primer municipio en la ruta del poliducto Tuxpan-Azcapotzalco, donde ladrones de combustible acosan las líneas de abastecimiento de combustible, de ahí la presencia de marinos que recorren todos los días una superficie calculada en mil metros cuadrados.
Si este ducto no está funcionando como tal, en cuanto a llevar el hidrocarburo al punto final, pues se vuelve un problema para la operación diaria de la zona centro de nuestro país”, reconoció David Garrido, Secretario de Gobierno de Xicotepec.
Jalapilla, Las Pilas, Ceiba chica y San Agustín son algunas de las juntas auxiliares del municipio que a diario son patrulladas por marinos. En la zona, patrullas de hasta 20 elementos localizan tomas clandestinas que son selladas, pero vuelven a ser habilitadas por ladrones de combustible en menos de 1 semana.
Esta la reportaron ayer, la van a reparar el sábado”, comenta a Excélsior un empleado de Pemex que acompaña al convoy de marinos. Él viaja en una camioneta artillada de la Secretaría de Marina, usa chaleco blindado y carga una pistola escuadra en su fornitura.
Reconoce que antes de la llegada del Ejército y Marina a la vigilancia de los ductos, su labor como personal de seguridad física de Pemex era imposible de realizar. “Nos superan en número y armamento”.
Hoy han estado en Ceiba chica, donde llevó a marinos a una toma clandestina a una lado de un camino de terracería convertido en tobogán por las lluvias en la región.
Luego, se movió a San Agustín, comunidad a menos de 30 minutos del centro de Xicotepec, donde la vigilancia a pie detectó una manguera de 5 centímetros de diámetro conectada al poliducto de Pemex, cuya extensión llegaba a la orilla de la autopista México-Tuxpan, donde asegura que cargaban camiones y autobuses.
¿Qué carretera es esta?”, le preguntan al trabajador de Pemex, quien prefiere el anonimato. “Es la que va a México. -¿Pero en la autopista cargaban? -Sí, cargan de volada, no tardan.”
En esta región de Puebla, el poliducto que va al centro del país sube más de mil metros y se interna en un nudo de montañas que ofrece todo tipo de ventajas a los ladrones de combustible.
Como auténticos rastreadores, los marinos siguen huellas de vehículos en terracerías imposibles y utilizan olfato y oído para detectar fugas. Hoy encontraron cerca de 10 piquetes.
Xicotepec es 1 de los 7 municipios de están incluidos en el programa federal que busca desanimar el robo de combustible. Pero a pesar de los afanes de 20 marinos dedicados a detectar a diario el robo de combustible, nuevas y viejas tomas clandestinas confirman que en este primer frente, la guerra contra los huachicoleras está lejos de terminar.
#ImagenNoticias acompañó a los marinos que recorren a pie los caminos del huachicol, en la Sierra Norte de #Puebla. Como auténticos rastreadores, siguen huellas de vehículos en terracerías imposibles. Han encontrado hasta 10 tomas en un día pic.twitter.com/0boO765Var
— Ciro Gómez Leyva (@CiroGomezL) January 24, 2019
EXCELSIOR
